¿Fue creado el mundo? ¿Cuál era el propósito de su creador? ¿Somos responsables de algunos deberes? Estas preguntas han desconcertado a los seres humanos desde tiempos inmemoriales.
La razón por la que indagamos acerca del propósito de la creación es que cuando realizamos nuestras actividades personales y sociales, nos esforzamos por alcanzar ciertos objetivos e ideales que sirvan a nuestros propósitos: comemos para calmar el hambre; bebemos agua para saciar nuestra sed; nos vestimos para protegernos del clima hostil; hablamos para comunicar nuestras intenciones.
El mal es omnipresente en el mundo; el humano y la bestia por igual, oprimen al más débil en grado sumo.
Antes de dar una respuesta, quisiera hacer una pequeña introducción. El sistema de la creación se basa en el principio de causa y efecto; el cosmos es gobernado por principios existenciales —no por los sentimientos— sin excepción. Por ejemplo, el fuego se caracteriza porque quema lo que sea se ponga en contacto con él, ya sea el vestido de un profeta o el atuendo de un tirano.
¿Por qué se niega la eternidad esencial de la materia [qidam zāti]?
El término eternidad esencial se refiere a un existente libre de las limitaciones de una esencia delimitada. Es imposible que este existente experimente la no-existencia, y por consiguiente no es propenso a cambiar en su esencia, propiedades o estados. Es obvio que la materia no encaja en esta descripción.
¿Si la filosofía refleja las enseñanzas del Corán y los Hadices —que están por encima de ésta en validez y exhaustividad— ¿entonces para qué buscamos las enseñanzas de los filósofos y de los sabios?
Cuando decimos que no hay diferencia entre la filosofía y la esencia del Corán y de la Sunna, nos referimos a que la filosofía parafrasea las doctrinas fundamentales de la Verdad —las cuales se exponen en el Corán y en la Sunna de una manera simple y en líneas generales comprensible—utilizando razonamientos discursivos y haciendo uso del lenguaje vernáculo especializado de los filósofos.
Debido a la persistencia de los estudiosos Chiitas en afianzar las ciencias racionales, la filosofía islámica alcanzó su punto máximo en los tiempos de Mul-la Sadrā.
Al decir que la filosofía islámica alcanzó su punto máximo en el pensamiento de Mul-la Sadrā, nuestra intención es mostrar que en comparación con desarrollos filosóficos previos, ésta se destaca a un nivel más elevado y que contribuye de mejor manera a comprender el Conocimiento Verdadero.
La filosofía griega se introdujo al mundo musulmán muchos siglos después del advenimiento del Islam a través de las traducciones al árabe. ¿qué se perseguía con esta campaña de traducción?
La metafísica fue una de las muchas ramas del conocimiento —como la lógica, las ciencias naturales, las matemáticas, la medicina— proveniente del mundo helénico, que fue introducida en el mundo musulmán por medio de las traducciones al árabe de las obras griegas y siriacas.
Las bases de la doctrina de la infalibilidad absoluta de los profetas, uno de los principios fundamentales del chiismo, no incluyen asuntos mundanos como el chismorreo con la esposa.
Basándose en el argumento lógico que prueba la necesidad de la profecía general, guiar a la humanidad es parte del orden de la creación, de la realidad. Como no hay posibilidad de error y contravención, el contenido de la Revelación, el cual proviene de la fuente del Conocimiento Divino, llega a la humanidad intacto.