¿Si el Corán posee algo, además de su belleza y estilo, qué confirme que es una verdadera revelación divina y que Muhammad (Mahoma) es su Profeta?

Submitted by admin on Sat, 02/18/2017 - 13:18

Respuesta:

Hay en el contenido del Corán más de una predicción concerniente al futuro, y estas ya se han cumplido. El conocimiento del futuro solo es posible para Dios y es oculto al ser humano. El hombre ha avanzado mucho en la ciencia y la tecnología a tal punto de que lo que hoy vivimos, era impensado en el pasado; pero aún con todos sus avances en el conocimiento, es incapaz de ver el futuro. Las naciones más civilizadas maquinan guerras unas contra otras, pero ninguna de ellas tiene la victoria asegurada; dado que, si el conocimiento del futuro fuera posible para ellos, habrían prohibido tantas guerras, pues una nación que viera su derrota se abstendría de entrar en conflicto, dadas las consecuencias que se desencadenarían para ella.

Reconocer la imposibilidad humana para ver y prever el futuro, es algo evidente, solo necesitamos recordar nuestras campañas electorales. A pesar de toda la información la cual obtenemos a través de los medios modernos (comunicación) y los métodos científicos, ningún candidato está seguro de su victoria o derrota, hasta que los votos son contados.

Hay un sin número de información contenido en el Sagrado Corán, que trata acerca del futuro, estableciendo que éste no podría ser humanamente predicho. Pero, las predicciones presentadas en el Corán fueron cumplidas y su cumplimiento indica que es una Verdadera Revelación Divina y, que el Profeta Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) es un verdadero mensajero de Dios.

Algunas de estas profecías son acerca del futuro del propio Corán, veamos algunas:

1. “Somos nosotros Quienes hemos revelado la Amonestación y somos Nosotros sus Custodios”. Corán 15:9

Este versículo nos indica que el Corán no perecerá, ni desaparecerá de este mundo y, permanecerá por siempre.

Dicha predicción era en realidad lo opuesto a lo que los seres humanos esperaban; el Corán fue presentado por un Profeta quien no fue educado y no podía leer ni escribir. Él presentó este en el idioma de una nación analfabeta o iletrada, los árabes en la época del Profeta no tenían lectores que representaran una mayoría significativa, sumado a esto, gran parte de la nación se opuso al Profeta y a su libro, que podría esperase entonces del resto del mundo. Bajo estas circunstancias, se esperaba que este libro desapareciera y pereciera. Su oportunidad de continuar por mucho tiempo era realmente muy pequeña.

2. Analicemos lo que explican los siguientes referentes coránicos:

“Los que creen en la Amonestación cuando ésta viene a ellos… Y eso que es una Escritura excelente, completamente inaccesible a lo falso, revelación procedente de Uno que es Sabio, Loable”. Corán 41: 41-42

Este versículo muestra al mundo que el Corán no será modificado con palabras que hayan sido dichas antes del tiempo de la revelación, ni por palabras que se dirán después de la revelación; sino que será puro y continuará así para siempre. Esto, también, fue una predicción contraria a lo que los seres humanos esperaban. Un libro, presentado bajo estas circunstancias en las cuales nosotros avanzamos, no podría permanecer humanamente puro, sin modificación alguna.

No habían impresoras en la época de la revelación, ninguna maquina fue inventada muchos siglos después de Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia), y a lo largo de la historia se ha mantenido intacto, a diferencia de los otros “libros sagrados” que habían sido objeto de cambios, durante muchos siglos. Y aún así, se esperaba que el Corán no fuera la excepción.

Es así como las dos profecías se han cumplido totalmente. El cumplimiento de la primera es autoevidente: el sagrado Corán ha perecido, está vigente y permanece como un gran libro vivo. Actualmente la vida del Corán es tan rica que puede ser el libro más recitado en el mundo (leído). Cada musulmán debe rezar cinco veces al día y cada oración incluye la recitación del sagrado Corán. Cientos de millones de musulmanes hacen sus oraciones diarias, por lo cual, cientos de millones de veces el Corán es recitado.

El cumplimiento de la segunda profecía es igual de obvia. El sagrado Corán ha permanecido intacto, ninguna palabra humana se le ha insertado; incluso los críticos del Islam testifican la remarcable pureza del texto de este gran libro. Las palabras del sagrado Corán que leemos hoy, son exactamente las mismas que eran recitadas por el mismo Profeta Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) -sin sustracción o añadidura-.

3. Esta declaración no es solo un reto para la humanidad a que realice un discurso que se compare al Corán, sino que pronostica claramente que todos los intentos fallarán, y que el sagrado Corán permanecerá superior a todas las otras disertaciones árabes.

“Di: “Si los hombres y los genios se unieran para producir un Corán como éste, no podrían conseguirlo, aunque se ayudaran mutuamente”. Corán 17:88

Esta declaración no solo reta a la humanidad a componer un discurso comparable al del Corán, sino que también predice claramente que cualquier intento fallará, pues el sagrado Corán permanece superior a todos los otros discursos. En síntesis, se nos dice que el sagrado Corán no será igualado, ni en el presente ni en el futuro.

Esta declaración es una predicción en una orientación inesperada. Sabemos que el talento y las habilidades humanas están siempre desarrollándose y mejorando -esto es cierto en todo los campos-. Sin embargo, un invento científico, a pesar de ser extraordinario, siempre se espera su desarrollo y mejoramiento a través de un conocimiento y una tecnología adicional. El primer plano que se tomo de la superficie sin duda, fue asombroso, pero no puede compararse con ninguno de los planos de la actualidad.

Supongamos que el inventor del primer avión predijo que su avión no sería igualado en el futuro. Tal predicción sería muy absurda y será desmentida dentro de una década, porque esto es opuesto al curso natural. Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) recitó estas declaraciones las cuales son contrarias al curso natural; dijo estas palabras catorce siglos atrás, pero su declaración aún permanece vigente, y los eventos del mundo no pueden desaprobarlas. Por el contrario, las declaraciones ahora parecen ser más significativas que antes. Es así como entre más tiempo pasa de la profecía, mayor es su veracidad.

Hay otro punto asombroso en la profecía: retar a cierto grupo de personas en un campo que no es accesible a todo mundo, tal como un campo científico especial. Podemos concebir que un científico dotado descubra un secreto científico inaccesible para otro experto en la materia. Si este científico reclama una superioridad permanente en sus inventos, el retaría a un número ilimitado de científicos. En el caso del Corán es diferente: no hay nada especial en él; sus discursos están compuestos por palabras y oraciones que otros conocen, no solo un número limitado de expertos sino para todos los árabes parlantes. No hay ningún secreto que esté escondido para el resto de las personas. Todo es conocido, por eso no está limitado para un número de personas sino que está dirigido a todos, en todas las generaciones.

Esto será mucho más asombroso cuando nosotros recordamos que ningún secreto científico descubrimiento ha permanecido limitado. Uno de los más grandes secretos en este siglo, fue el de la bomba atómica. A pesar de su gran importancia, este no pudo ser exclusivo para el país el cual lo produjo, ya que otros países tratan de producirlo y superarlo.

Entonces, podríamos preguntarnos por qué el sagrado Corán permanece superior y está más allá de otro discurso árabe, pero además ¿Cómo el hombre pudo no aceptar el reto?

El Corán es en verdad superior, está más allá del alcance de cualquier individuo o grupo en cualquier generación (y esto significa que es un libro milagroso), o está al alcance de la gente pero, Dios milagrosamente lo protege para que los seres humanos no produzcan algo similar a él. En tal caso, la profecía ha sido cumplida, y el Corán aún permanece inigualable y puro.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri, Editorial Elhame Shargh, 2015)

¿Por qué el Profeta Muhammad (mahoma) no hizo milagros como los de Jesús (P) y Moisés (P)?

Submitted by admin on Thu, 02/16/2017 - 10:42

Respuesta:

Hay dos razones para la diferencia entre los tipos de milagros de Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) y los de los Profetas que le precedieron:

1. Los milagros de Jesús y Moisés, es verdad fueron extraordinarios. Pero, el hecho que permanece es que a pesar de su notoriedad, ellos no indujeron a las personas de su tiempo a creer en esos Profetas o a seguir sus enseñanzas. La historia nos informa que los israelitas no siguieron al Profeta Moisés después de que les mostró todos sus maravillosos milagros. Después, de que cruzaron el mar caminando, no mostraron una verdadera adherencia a sus enseñanzas. Después, fue a la montaña a recibir los mandamientos y de regreso los encontró extraviados del camino de Dios. Jesús fue seguido por multitudes, pero cuando la crisis llegó, fue abandonado –incluso- por sus propios discípulos.

La gente, en general, nunca fueron inducidos por estas maravillas para adherirse a las enseñanzas divinas. Cuando ellos atestiguaron los hechos sobrenaturales, la mayoría de ellos los llamaron magos e impostores.

Si la misma clase de milagros hubiesen sido repetidos en la época de Muhammad, estos no habrían producido mejores resultados que antes. Por esto los tipos de milagros han sido cambiados.

2. Supongamos que aquellos milagros los de Moisés y Jesús fueron muy veraces, haciendo que aquellos que los presenciaron creyeran en la autenticidad de sus realizadores. El hecho es que estos no fueron milagros permanentes sino temporales. Ninguna elección pude ser vista dos veces, ni tampoco dura para siempre. Hacer que un ciego vea o resucitar a una persona muerta es una acción extraordinaria, pero estas acciones desaparecen muy rápidamente. Tan pronto la acción es finalizada, se vuelve historia. Aquellos que no la vieron deberán conformarse con el testimonio de aquellos que la presenciaron.

Un Profeta que será seguido por otro Profeta, puede depender de un hecho extraordinario para convencer a sus contemporáneos. No deberá preocuparse acerca de las generaciones futuras -quienes no verán sus milagros-, porque puede depender del Profeta que vendrá después él, en diferentes épocas. Los Profetas subsiguientes harían sus propios milagros, y cada uno apoyaría al Profeta que lo precediera.

Con Muhammad, la situación es diferente, él era el último Profeta. No podría depender de una acción milagrosa porque ninguna acción puede durar tanto como para ser vista por otras generaciones; no lograría contar con el apoyo de los Profetas subsiguientes, porque es el último de los Profetas, por debía contar con algunos milagros, pero su milagro exigía que fuese de otro tipo: debe ser último y eterno, para que sea observado y probado por las generaciones futuras, así como por sus contemporáneos.

En un tiempo donde no había cámaras, ni filmaciones para ser observados en diferentes tiempos, no podemos concebir un tipo de milagro diferente al Discurso, como último milagro. Cuando un discurso está avalado y recopilado en un libro, es superior, ya que puede ser testificado y probado en cualquier tiempo y, en cualquier generación. Si esto es incomparable, perdurará para siempre y su superioridad puede ser juzgada por todas las generaciones. Este es el tipo de milagro el cual encaja para el último de los Profetas, y esta es la razón por la cual Muhammad fue equipado con el sagrado Corán, como evidencia de su veracidad o confiabilidad.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri, Editorial Elhame Shargh, 2015)

Hemos estudiado dos tipos de declaraciones coránicas que profetizan un futuro inesperado: una que trata del propio Corán, otra con respecto al futuro del Islam. ¿Predice el Corán algo acerca del futuro del propio Profeta?

Submitted by admin on Tue, 02/07/2017 - 13:03

Respuesta:

El sagrado Corán contiene mucha información acerca de la seguridad del Profeta Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia):

“Concertamos un pacto con los hijos de Israel y les mandamos enviados. Siempre que un enviado venía a ellos con algo que no era de su gusto, le desmentían o le daban muerte”. Corán 5:70

Este versículo asegura que el Profeta Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) posee una gran protección en contra de los seres humanos. Ningún poder humano, de acuerdo a la profecía, puede destruir su vida. Si el Profeta muriera en el campo de batalla o fuera asesinado, lo dicho en el Corán sería falso y la profecía desvirtuada.

Bajo las condiciones las cuales vivió el Profeta, la profecía estaba en contra de las expectativas humanas, desde la época en la que el Islam fue proclamado públicamente, el Profeta enfrentó a la hostilidad pública. Fue señalado como el único enemigo de los mequinenses. Su vida se vio rodeada de problemas, constantemente bajo amenaza y por muchos años sin ninguna protección física. Cuando su defensor Abu Talib murió, no podía encontrar protección ni siquiera en el santuario sagrado (Kaaba), de forma que se le imposibilitaba predicar su mensaje a los pelegrinos.

Los líderes más importantes hicieron un pacto solemne para atraparlo y matarlo. Cuando el escapó, fue ofrecida una gran recompensa por su captura, vivo o muerto. Antes de su partida a Medina la vida de Muhammad estuvo a punto de ser tomada y se esperaba que el Islam fuera borrado, mientras aún era solo una chispa.

Después de llegar a Medina, las batallas empezaron y los musulmanes fueron empujados a conflictos violentos en los cuales siempre fueron sobrepasados en número. Los mequinenses ponían en contra de los musulmanes a las tribus del desierto, los gobernantes de las naciones no árabes fueron exasperados vehementemente, por el lenguaje usado por Muhammad al invitarlos a adherirse al Islam. Un ejemplo de estas invitaciones es el mensaje a Heráclito, el emperador bizantino:

“En el nombre de Dios el clemente, el misericordioso Muhammad el hijo de Abdullah, el apóstol de Dios, para Heráclito, el grande de los romanos. Ciertamente te envió esta invitación al Islam. Convierte al Islam y te salvarás. Dios te recompensará el doble. Si te rehúsas, serás agobiado con el pecado de tus súbditos. La gente de la escritura, viene con palabras equitativas entre nosotros y tu: que no adoremos sino a Dios, y que no asociaremos nada a Él, y que no nos tomaremos unos a otros por señores junto con Al-lah todopoderoso, pero si dan la espalda, entonces Di: somos musulmanes”[1].

A pesar del peligro el cual rodeaba al Profeta, vivía una vida común y corriente. No tenía guarda espaldas y peleaba en las batallas, a veces en la primera línea. Caminaba las calles en las noches y vivía en una casa sin seguridad. Había muchas oportunidades para asesinarlo, y le hicieron muchos atentados, pocos de estos fueron mencionados.

Un día él estaba durmiendo solo, al pie de un árbol retirado de su campamento. Fue despertado por un sonido y he aquí, el vio a Durthur, un guerrero enemigo de pie sobre él, con su espada desenfundada. “¡Oh, Muhammad!” –Gritó-, “¿quién te salvará?” “DIOS” -respondió el Profeta-. Por alguna razón desconocida, Durthur dejo caer su espada, la cual instantáneamente fue agarrada por el Profeta, blandiendo la espada el Profeta exclamó: “¿Y ahora quien te salvará a ti, ¡Oh, Durthur!?“¡Al-lah, nadie más!” -respondió el guerrero-. “Aprende de mi a ser misericordioso” y diciendo esto le devolvió su espada; el corazón desolado estaba sobrecogido; entonces, reconoció a Muhammad como el Profeta verdadero y abrazó la fe.

En otra ocasión, el profeta Muhammad fue a visitar a unos no musulmanes en compañía de algunos de sus seguidores. Una comida fue preparada, afuera de la casa del jefe de la tribu. Sin embargo, el Profeta sabía que había sido traicionado por un señuelo, como él se sentara a comer, sería aplastado por una roca arrojada desde la terraza de una casa, sin dar a entender su conocimiento de la traición; salió abruptamente y regreso a Medina.[2]

Más de una vez, Muhammad fue abandonado en la batalla por sus compañeros, luchando frente a miles de paganos. Para ese tiempo, era el blanco de las fuerzas enemigas y extremadamente vulnerable. Entonces, vale la pena preguntarse. ¿Habría Muhammad estado tratando de perpetuar una mentira? De ser así, le hubiese sido más sencillo escoger una profecía más creíble que probara la verdad.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri, Editorial Elhame Shargh, 2015)


[1] Muhammad Husein Haikal. “La vida del Profeta Muhammad”. 3ra Edición. P. 371.

[2] Washington Irving. “La vida de Muhammad”. capitulo 21.