Respuesta:

Los sabios y eruditos de las escuelas islámicas, aceptan el venerar el recuerdo de los indulgentes de Al.lah, recordando y festejando el aniversario de su nacimiento; no obstante, para justificar cualquier duda analizaremos los siguientes puntos, dejando a su criterio las causas de su legitimidad:

1. Realizar una ceremonia, como muestra de cariño.

El Sagrado Corán invita a los musulmanes a demostrar afecto y devoción por el Profeta (BP) y su Ahlul Baît:

 قُلْ لا أَسْئَلُكُمْ عَلَيْهِ أَجْراً إِلاَّ الْمَوَدَّةَ فِي الْقُرْبى

"... (¡Oh, Mensajero de Dios!) Di: –Yo no os pido retribución a cambio, fuera de que améis a mis parientes...". (Ash–Shûra 42:23)

Sin duda que efectuar una ceremonia para enaltecer a los virtuosos de Al.lah, es una forma de demostrar amor hacia ellos; actitud que es recomendada por el Sagrado Corán.

2. Realizar una ceremonia como homenaje al Mensajero de Dios.

El Sagrado Corán, además de invitar a los musulmanes para que ayuden al Mensajero de Dios (BP), propone honrar y enaltecer su jerarquía como medio de la ventura y felicidad.

 فَالَّذِينَ آمَنُوا بِهِ وَ عَزَّرُوهُ وَ نَصَرُوهُ وَ اتَّبَعُوا النُّورَ الَّذِي أُنْزِلَ مَعَهُ أُولئِكَ هُمُ الْمُفْلِحُونَ

"Los que crean en él, lo enaltezcan y auxilien, los que sigan la Luz que le fue enviada a él, esos prosperarán...". (Al A’râf 7:157)

De esta aleya se concibe claramente que desde la perspectiva del Islam venerar al Mensajero Divino, es un acto conveniente y adecuado; y llevar a cabo una ceremonia para mantener vivo su recuerdo y glorificar su elevada posición, es un acto aprobado por Dios. Esta aleya describe cuatro cualidades de aquellos que prosperan:

a)            La fe: "...Alladhina Âmanu bihi...","...los que crean en él...".

b)            Seguir su luz: "...ûattaba'un–nural–ladhi unzila ma'ah...", "...los que sigan la Luz que le fue enviada a él...".

c)             Su auxilio: "...ûa nasarûhu...","...y auxilien...".

d)            Honrar y glorificar su rango: "...ûa 'azzarûhu...","...lo enaltezcan...".

Por consiguiente, respetar y venerar al Profeta (BP) así como tenerle fe, auxiliarle y obedecerle es un mandato necesario.

3. Realizar una ceremonia para seguir y obedecer las órdenes de Al.lah

Dios Todopoderoso en su Sagrado Libro glorifica al Mensajero del Islam, donde dice:

 وَ رَفَعْنا لَكَ ذِكْرَكَ

"Y hemos alzado tu reputación en el mundo". (Ash Sharh 94:4)

En la luminosidad de esta aleya se deja ver que el Todopoderoso desea, al mencionar entre sus líneas la superioridad del Profeta (BP), expandir en el mundo la grandeza y honor de éste. Nosotros, de acuerdo con lo que manifiesta nuestro Sagrado Corán, al llevar a cabo este tipo de ceremonias estamos honrando el eminente rango del hombre que fue toda perfección y, al mismo tiempo, demostramos que estamos actuando según lo dispuesto por Él.

Es evidente que el propósito de los musulmanes al realizar estas ceremonias es mantener vivo el recuerdo del Profeta (BP).

4. El descenso de la revelación, no es menos importante qu el de "La Mesa Servida".

El Sagrado Corán relata del Profeta Jesús (P) lo siguiente:

 قالَ عِيسَى ابْنُ مَرْيَمَ اللَّهُمَّ رَبَّنا أَنْزِلْ عَلَيْنا مائِدَةً مِنَ السَّماءِ تَكُونُ لَنا عِيداً لأَِوَّلِنا وَ آخِرِنا وَ آيَةً مِنْكَ وَ ارْزُقْنا وَ أَنْتَ خَيْرُ الرَّازِقِينَ

"Dijo Jesús, hijo de María: –¡Al.lah, Señor nuestro! Haz que nos baje del cielo una mesa servida, que sea un festín para el primer y último de nosotros y un prodigio tuyo. ¡Provéenos del sustento necesario, Tú, que eres el mejor de los Proveedores!" (Al Mâ’idah 5:114)

En esta aleya Jesús (P) pide a Dios Bondadoso que les haga descender los víveres celestiales y poder festejar ese día del descenso.

Ahora preguntamos: cuando un mensajero de Dios el día que le hacen descender víveres celestiales –para satisfacer un deseo corporal– lo festeja; entonces los musulmanes del mundo cuando quieren conmemorar el día de la revelación o el día del nacimiento de su Gran Profeta (BP) –que es el salvador de los hombres y el que da vida a las sociedades humanas– llevan a cabo una ceremonia para recordarlo, ¡¿cómo puede acusarse a este acto deasociar alguien a Diosode ser una innovación!?

5. El camino de los musulmanes.

Los seguidores de la religión islámica, desde hace muchos años atrás, realizaban este tipo de ceremonias para mantener vivo el recuerdo del Mensajero del Islam. Husaîn Ibn Muhammad Diâr Bakrî, en su obra Târîj ul–Jamîsexpone:

« و لا يزال أهل الإسلام يحتفلون بشهر مولده عليه السّلام و يعلمون الولائم و يتصدّقون في لياليه بأنواع الصّدقات و يظهرون السّرور و يزيدون في المبرّات و يعتنون بقرائة مولده الكريم و يطهر عليهم من بركاته كلّ فضلٍ عميمٍ.»

"Los musulmanes del mundo, cuando se acerca el mes que nació el Profeta (BP) lo celebran dando banquetes y en las noches (de ese mes) dan sadiqah–limosna– y demuestran su alegría, visten sus mejores ropas y leen los sucesos ocurridos en el mundo el año que nació este singular, y se hace evidente para todos su benevolencia y bendiciones".[1]

Analizando el punto de vista del Sagrado Corán y el camino seguido por los musulmanes, se demuestra lo conveniente que es realizar estas ceremonias para preservar los recuerdos de los purificados de Dios y, por lo tanto, refuta las palabras de aquellos que lo consideran una innovación; pero la innovación de un hecho, ya sea privado o general, debe estar fuera de las recomendaciones del Sagrado Corán y la sunnah del Profeta Muhammad (BP), mientras que el juicio general de esta cuestión es extraído sencillamente de las aleyas coránicas, tradiciones y costumbres practicadas por los primeros musulmanes.

Así mismo el festejar estos días se hace únicamente para demostrar respeto y glorificar a los benévolos de Dios, sosteniendo la creencia de que ellos son servidores y necesitados del Todopoderoso.

Esta actitud aquí analizada coincide perfectamente con el verdadero monoteísmo y adoración a un solo Dios, y evidencia que las palabras de aquellos que consideran politeísmo a tales ceremonias no gozan de ningún fundamento.

 

[1].Târîj ul-Jamîs, Husaîn Ibn Muhammad Ibn Hasan Diâr Bakri,impr. en Beirut, t. I, p.223.




Respuesta:

El significado de taûhid –monoteísmo– y de shirk –politeísmo– debemos buscarlo en el Sagrado Libro y en la tradición del Profeta, ya que tanto las aleyas coránicas y el comportamiento del Profeta (BP) son valiosas pautas para distinguir entre lo verdadero y lo falso, así como entre el monoteísmo y politeísmo.

Para esto es necesario que todo pensamiento y comportamiento, que se encuentra lejos de cualquier fanatismo, lo evaluemos a través del mensaje revelado –mantiqi wah– y el modo en que vivía el Mensajero de Dios.

A continuación, mencionamos algunos juramentos fuera de Dios, vistos desde la perspectiva del Sagrado Corán y la sunnah.

1. En las líneas del Sagrado Corán encontramos que juramentar utilizando términos como"por la vida del Profeta", "por el alma del hombre", "por la pluma" que se refiere a escribir, "por el sol", "por la luna", "por las estrellas", "por la noche y el día", "por el cielo y la tierra", "por el tiempo" y "por las montañas y el mar".

A continuación mencionamos algunas de estas aleyas:

 لَعَمْرُكَ إِنَّهُمْ لَفِي سَكْرَتِهِمْ يَعْمَهُونَ

"(¡Oh, Mensajero de Dios !) ¡Por tu vida! que erraban en su ofuscación". (Al Hiyr 15:72)

 وَ الشَّمْسِ وَ ضُحاها وَ الْقَمَرِ إِذا تَلاها وَ النَّهارِ إِذا جَلاَّها وَ اللَّيْلِ إِذا يَغْشاها وَ السَّماءِ وَ ما بَناها وَ الأَْرْضِ وَ ما طَحاها وَ نَفْسٍ وَ ما سَوَّاها فَأَلْهَمَها فُجُورَها وَ تَقْواها...

"¡Por el sol y su claridad! ¡Por la luna cuando le sigue! ¡Por el día cuando lo muestra brillante! ¡Por la noche cuando cubre la tierra! ¡Por el cielo y Quien lo ha edificado! ¡Por la tierra y Quien la ha extendido! ¡Por el alma (del hombre) y Quien le ha dado forma armoniosa, incluyéndole sobre su propensión al pecado y su temor de Dios!" (Ash Shams 91:1–8)

 وَ النَّجْمِ إِذا هَوى

"¡Por la estrella cuando declina!" (An Naym 53-1)

ن وَ الْقَلَمِ وَ ما يَسْطُرُونَ

"¡Por el cálamo y lo que escriben!" (Al Qalam 68-1)

 وَ الْعَصْرإِنَّ الإِْنْسانَ لَفِي خُسْرِ

"¡Por la tarde!" (Al 'Asr 103:1-2)

وَ الْفَجْرِوَ لَيالٍ عَشْر

"¡Por el alba! ¡Por diez noches!" (Al Fayr 89:1-2)

وَ الطُّورِوَ كِتابٍ مَسْطُورٍ فِي رَقٍّ مَنْشُورٍ وَ الْبَيْتِ الْمَعْمُورِ وَ السَّقْفِ الْمَرْفُوعِ وَ الْبَحْرِ الْمَسْجُورِ

"¡Por el monte de Tûr! ¡Por la Escritura, puesta por escrito, en un pergamino desenrollado! ¡Por la eterna morada! ¡Por la bóveda elevada! ¡Por el mar hinchado!" (At Tûr 52:1–6)

Así también, juramentar por las manifestaciones de la creación del mundo como lo vemos en las suras: "Los que Arrancan" (79), "Los Enviados" (77), "Las Constelaciones" (85) "El Astro Nocturno" (86), "La Ciudad" (90), "Las Higueras" (95) y "La Mañana" (93).

Sin duda que si juramentar por algo o alguien fuera de Dios fuese considerado politeísmo, nunca el Sagrado Corán, que es un signo interminable del monoteísmo y adoración de un solo Dios, juraría por alguien o algo que no fuese Él; y en caso de que tal juramento sólo fuese permitido para Él y no para sus criaturas, el mismo Corán lo hubiese advertido para evitar cualquier equivocación.

2. Todos los musulmanes del mundo, aceptan al Profeta (BP) como su modelo y toman como pauta el comportamiento y costumbres de éste para distinguir, en su vida diaria, lo correcto de lo incorrecto.

Los investigadores musulmanes y los escritores de los Sihâh yMasânîd han registrado muchas narraciones en las que el Profeta Muhammad (BP) juramenta por algo o alguien fuera de Dios.

Ahmad Ibn Hanbal –líder de la escuela hanbalî– en su Musnadregistra lo siguiente del Mensajero de Dios:

«فلعمری لأن تکلّم بمعروفٍ و تنهی عن منکرٍ خيرٌ من أن تسکت»

"¡Juro por mi vida!, que hacer 'Amri bil Ma'rûf –aconsejar las buenas acciones– y Nahî as Munkar –reprobar lo prohibido–, es mejor que guardar silencio".[1]

Muslim Ibn Hayyây en su Sahîh, que es considerada una de las seis más importantes obras de hadices entre los Ahlî Sunnah, cuenta lo siguiente:

« جاءَ رَجل الی النَّبىّ (ص) فقال يا رسول الله أىُّ الصَّدقة أعظم اجراً؟ فقال: أما و أبيك لتنبانَّه أن تصدّق و أنت صحيحٌ شحيحٌ تخشى الفقر و تأمل البقاء...»

"Un día se le acercó un hombre al Mensajero de Dios, y le preguntó: ¿Cuál sadiqah –limosna– tiene más recompensa?

–A lo cual le contestó:–¡Juro por tu padre que el momento más adecuado para dar sadiqah , es cuando goces de completa salud, cuando la avaricia o el miedo a quedar desamparado se apoderen de ti, y cuando tengas esperanza de que vivirás muchos años".[2]

Aquellos, que tachan de politeístas a un gran número de musulmanes porque juran por otros fuera de Dios, ¿cómo pueden explicar este comportamiento del Mensajero de Dios?

3. Otro de los testigos, (fuera del Sagrado Corán y la sunnah del Profeta), que demuestra que jurar fuera del Todopoderoso es permisible, es el comportamiento de los compañeros cercanos del Profeta (BP):

'Alî Ibn Abî Tâlib (P) en muchos de sus importantes discursos jura por su vida, como donde dice:

« و لعمری ليضعّفنّ لکم التّيه من بعدى أضعافاً »

"¡Juro por mi vida! que después de mi –muerte–, vuestro extravío se multiplicará cuantas veces".[3]

« و لعمری لان لم تنزع عن غيّكو شقاقک لتعرفنّهم عن قليلٍ يطلبونك»

"¡Juro por mi vida! que si no dejáis el extravío y la corrupción, llegará un día en que éstas os busquen a vosotros".[4]

Es evidente que contando con tantas narraciones y textos del Sagrado Corán, ninguna exégesis, interpretación o cualquier otra causa pueden dejar en duda la expresión usada por Dios en su Sagrado Libro, el proceder del Profeta (BP) y el camino seguido por los compañeros cercanos a éste –como 'Alî Amîr ul Mu’minîn (P)– y acusarlos de politeístas.

CONCLUSIÓN:

Todos los argumentos aquí presentados, evidencian la legitimidad de juramentar fuera de Dios desde el punto de vista del Libro de Al.lah, la sunnah del Profeta (BP) y el camino seguido por los creyentes, demostrando que este acto no se contrapone con el monoteísmo y la adoración de un solo Dios verdadero. Por lo tanto, si una narración contradice lo que se ha probado con documentos verídicos, ésta deberá ser interpretada de tal modo que coincida con el Sagrado Corán y otras narraciones. A veces se hace referencia a alguna narración ambigua como a la que a continuación nos referimos:

« انّ رسول الله سمع عمر و هو يقول: و أبی. فقال إنّ الله يَنهاکم أن تحلِفوا بآبائکم و من کان  حالفاً فليحلف بالله  أو يسکت»

"Un día el Mensajero de Dios escuchó que 'Umar juramentaba por su padre. Entonces le dijo: –Dios Todopoderoso os ha prohibido que juréis por vuestros padres, aquél que quiera jurar lo haga por Al.lah o guarde silencio".[5]

Aunque este hadîz no coincide con las aleyas coránicas y las narraciones que consideran permisible el juramente por algo o alguien fuera de Dios, debemos agregar que la prohibición del Profeta (BP) de que 'Umar jurara por su padre, así como algunos otros que estaban en las mismas condiciones que 'Umar, fue debido a que sus padres eran idólatras y politeístas, ya que un hombre adorador de ídolos o incrédulo no debe ser objeto de juramento.

 

[1].Musnad, Ahmad, t.V, p. 224 y 225, hadîz de Bashîr Ibn Hasâsîah Sudûsî.

[2]. Sahîh, Muslim, tercera parte, ed. en Egipto, Kitâb az-Zakât, babi Baîân in Afdal as-Sadiqah, Sadiqat ul-Sahîh ash-Shahîh, p.93 y 94.

[3]. Nahy ul Balâghah, Muhammad ‘Abduh, sermón161.

[4].Ídem, carta 9. Para mayor información a este tema, ver los sermones 168, 182, 187 y las cartas 6 y 54.

[5]. Sunan ul-Kubrâ, t. X, p.29 y Sunan , Nisâ’î, t. V, p. 4 y 5.




Respuesta:

Es evidente que el Islam es una religión de ámbito mundial y carácter eterno. Mientras el Santo Profeta (BP) estuvo con vida, fue él quien lideró su comunidad; después de su fallecimiento el liderato debería pasar a manos del más digno y del pueblo que estuviese preparado para recibirlo.

El debate respecto a que si el liderato, después del Profeta Muhammad (BP), es una jerarquía derivada de una orden Divina y estipulada por Su Mensajero, o es producto de una votación, se divide en dos diferentes opiniones: la escuela Shî'ah sostiene la idea que este rango es por designación Divinay el sucesor del Profeta (BP) debe ser elegido por Dios; mientras que la escuelaSunnah opina que éste debe ser elegido en una votación realizada por la Ummah

Los sabiosShî'ah, han expuesto en sus obras religiosas, muchas razones que demuestran la necesidad de que el califato debe ser por designación Divina, no obstante lo que queremos realizar aquí es un análisis de las características del gobernador en la época de la revelación, lo cual constituye un testimonio evidente que respalda la opinión de la Shî'ah.

Si estudiamos la situación política, tanto interna como externa del Islam, que reinaba en tiempos del Profeta (BP) observamos que dicha situación exigía la necesidad de que el sucesor del Mensajero fuese elegido por Dios Sapiente a través de éste, pues en esos momentos la sociedad islámica se veía atacada por tres frentes: el Imperio Bizantino, el Reino de Irán y los hipócritas. Los intereses de la Ummah exigían que el Enviado al escoger a su sucesor político, unificase a todos los musulmanes en contra del peligro exterior, para acabar así con la influencia y el domino que ese tenía, el cual se enriquecía con las diferencias internas. A continuación explicamos esta cuestión:

Uno de esos peligrosos frentes, estaba formado por el Imperio Bizantino, potencia que se encontraba instalada al norte de la Península Arábica. El Profeta (BP), hasta los últimos momentos de vida, estuvo planeando el modo de deshacerse de ese enemigo.

El primer enfrentamiento militar de los musulmanes con el ejército cristiano tuvo lugar el octavo año después de la Hégira en las tierras de Palestina, finalizando este enfrentamiento con la muerte de tres importantes comandantes musulmanes llamados Ya'far Taîîâr, Zaîd Ibn Hârizah y 'Abdul.lah Ibn Raûâhah y, por consiguiente, la derrota del ejército islámico.

El retroceso de las tropas musulmanas frente al ejército de los incrédulos, llenó de coraje al ejército del César, que quedó ansioso esperando el momento adecuado para atacar e invadir la capital del Islam. En el noveno año después de la Hégira, el Profeta (BP), acompañado de un gran ejército, se dirigió a la frontera de Damasco para dirigir personalmente el enfrentamiento militar. Fue este viaje, lleno de penurias e inconvenientes, el que hizo que el ejército islámico recuperara su prestigio e iniciara de nuevo sus actividades políticas. Sin embargo, esta victoria no satisfizo al Profeta (BP), por lo cual, unos días antes de su enfermedad, formó nuevamente un ejército comandado por Usâmah, con órdenes de dirigirse a la frontera de Damasco y permanecer allí.

La segunda de las amenazas era el Emperador de Irán, Jusrû, quién había roto con furia la carta de invitación al Islam enviada por el Mensajero de Dios, quien con insolencia había echado a su enviado. Después de lo cual Jusrû escribió al Gobernador de Yemen ordenándole que tomara prisionero a Muhammad (BP), y si éste se oponía, debía matarlo.

Sabemos que Jusrû Parwîz –Emperador de Irán– murió antes que el Profeta (BP) pero la cuestión de la independencia que veían venir los seguidores de Jusrû en la región del Yemen –región que durante una época formó parte de Persia–, cegaba el odio y orgullo de los cortesanos iraníes, quienes no podían soportar la idea de un nuevo poder.

El tercer peligro, los hipócritas, quinta columna que viviendo entre los musulmanes provocaban felonías y creaban hipocresía hasta el punto que intentaron matar al Profeta (BP) atacándolo en el viaje de regreso de Tabûk a Medina. Uno de estos grupos murmuraba que con la muerte del Enviado se desintegraría el movimiento Islámico, recobrando así la tranquilidad.[1]

El poder de destrucción de los hipócritas era tal, que son recordados en el Corán en los suras:La Familia de Imrán (3:), Las Mujeres (4:), La Mesa Servida (5:), El Botín (8:), El Arrepentimiento (9:), La Araña (29:), La Coalición (33:), Muhammad (47:), La Victoria (48:), El Hierro (57:), La Discusión (58:), La Reunión (59:) Los Hipócritas (63:).[2]

¿Acaso, no era lógico que el Mensajero Divino, con la existencia de tales enemigos poderosos que esperaban el momento adecuado para emboscar al Islam, escogiese a su sucesor religioso, político y... para la nueva sociedad islámica?

Los cálculos sociales demuestran que el Profeta (BP), al presentar a un portavoz y líder, pretendía evitar cualquier discordia después de su muerte y al crear una estrategia defensiva, aseguraba la fraternidad islámica; del mismo modo prevenía cualquier suceso inesperado, evitando que después de su fallecimiento, cualquier grupo dijese: "El Amîr debe ser de los nuestros".

Este cálculo es el que conduce a la correcta afirmación de que el liderato, después del Profeta (BP) debió ser por designación Divina.

Otro testigo: Dichos del Mensajero de Dios (BP).

Tomando en cuenta las bases sociales, además de otras causas, el Profeta Muhammad (BP) desde los primeros días de su nombramiento –bi'zzat– hasta los últimos días de su preciada vida, repetidas veces expuso la cuestión del sucesor; tanto al inicio de su tarea, cuando invitó a sus familiares para informarles de la misión que se le había confiado, como también los últimos días antes de su fallecimiento, o cuando regresaba del hayy de despedida en Ghadîr Jum, y en muchas otras ocasiones a lo largo de su vida. Para obtener más información al respecto puede consultarse la pregunta número dos de esta obra, donde se encontrará con tres ejemplos fiables respecto a este tema, los cuales han sido registrados por los sabios islámicos en sus libros y respaldados con documentos.

Tomando en cuenta las condiciones en las que se encontraba la sociedad islámica y al analizar los textos del Mensajero de Dios respecto a la designación de 'Alî Amîr ul Mu’minîn como su sucesor, se evidencia la necesidad inevitable de que el califato debió ser por designación Divina.

 

[1]. Sagrado Corán At-Tur (52:30)

[2]. Extraído de"La Luz de la Eternidad", de Ya‘far Subhâni.