¿Por qué no podemos ver a Dios?

Submitted by admin on Wed, 01/04/2017 - 11:45

Respuesta:

Es claro que el creador del universo debe ser absoluto e ilimitado, abarca todo el universo, es omnipresente y nunca se ausenta de ningún lugar. Con su omnipresencia, su visibilidad no nos hará creer o conocerlo. Su visibilidad sería muy destructiva para nosotros. Antes de conocerlo con su omnipresencia, moriríamos. Verlo enceguecería a todos los seres humanos.

Supongamos que el aire (el cual existe solamente en un espacio muy limitado) es visible; podría tener un color y nosotros no podríamos ver nada del aire, ya que él llenaría la atmosfera. Siendo este el caso, no tendríamos la oportunidad de obtener nuestro alimento del agua, no tendríamos la oportunidad de encontrar un lecho o abrigo. Si la visibilidad del aire, la cual existe solamente en la atmosfera de nuestro pequeño planeta sería tan enceguecedora y destructiva ¿qué tal en el caso de nuestro creador que ocupa todo el universo? cuando pensamos en esto, nos damos cuenta cual afortunados somos de no poder ver a Dios, nuestro Creador.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri)

¿Por qué Dios ha creado el infierno?

Submitted by admin on Tue, 01/03/2017 - 10:03
Respuesta:
En realidad el paraíso y el infierno no son ajenos al encuentro con Dios, siendo que el paraíso se encuentra entre los efectos, e inclusive, condiciones del encuentro con Dios, Quien se manifiesta como un ser Misericordioso y Perdonador (dos de sus noventa y nueve nombres). A su vez, el infierno es de los efectos y condiciones del encuentro con Dios, pero en este caso, Dios se manifiesta con otros de sus nombres: Furioso o Vengador.
Podemos decir que todas las criaturas en este mundo y en otros (como por ejemplo, el mundo del barzaj, o el del día del juicio) son una manifestación de los adjetivos y nombres de Dios.
Cada persona, en su propio camino, está en contacto con uno (o más) de los nombres del Creador, Alabado y Exaltado Sea. Por ejemplo, una persona que se encuentre a sí mismo “obediente” está en contacto con el nombre divino “Guía” (Hadi), y Dios lo educa a él utilizando ese nombre. Pero si uno se encuentra luchando contra la verdad y oponiéndose a su Señor, entonces se encontrará con los nombres “Vengador”, “Fuerte Castigador,” etc.
Esto está avalado por el Sagrado Corán. Aquí citamos algunas partes del mismo, con evidentes ejemplos.
“Su recompensa es que serán maldecidos por Dios y por los ángeles y por la gente conjuntamente”. (Corán 3:87)
“En ese [estado de maldición] permanecerán eternamente. No se les aliviará el castigo ni tendrán respiro”. (Corán 3:88)
“Quien les dé la espalda ese día, excepto para cambiar su puesto de combate o para incorporarse a otra tropa, sufrirá la ira de Dios y su refugio será el Infierno ¡Qué mal destino!”. (Corán 8:16)
“Y obedeced a Dios y al Mensajero, para que así se tenga clemencia con vosotros”. (Corán 3:132)
“Y apresuraos hacia el perdón de vuestro Señor y hacia un jardín cuya extensión es como los cielos y la Tierra y que ha sido preparado para los temerosos de Dios”. (Corán 3:133)
“¡Oh gentes! Ha venido a vosotros una prueba clara procedente de vuestro Señor e hicimos descender hacia vosotros una luz esclarecedora. Y aquellos que crean en Dios y se aferren a ella, pronto se les introducirá en una misericordia y en una merced que proceden de Él y les guiará hacia Él por un camino recto”. (Corán 4:174, 175)
 “Quienes creyeron y emigraron y combatieron por la causa de Dios con sus bienes y sus personas poseen un grado mayor ante Dios y ellos son los triunfadores”. (Corán 9:20)
Entonces, la pregunta sería: ¿Cómo es posible que Dios Alabado y Exaltado Sea, cuya existencia es perfección y misericordia absoluta, posea nombres tales como “Vengador” y “Enfurecido”?
Para comprender la respuesta, primero debemos concentrarnos y prestar mucha atención a la siguiente introducción, en la cual dividiremos a los nombres divinos en dos grupos, uno vinculado con la esencia de Dios y el otro con sus actos.
Los nombres que están relacionados con la esencia de Dios Altísimo, son aquéllos que manifiestan la perfección oculta del Señor. Como por ejemplo, el nombre “Vivo” (Haii), “Poderoso” (Qader), “Omnisapiente” (‘alim),  que son cualidades permanentes en Dios, y el opuesto de estos adjetivos jamás podrían ser encontrados en Él.
Y por otro lado, tenemos a los nombres relacionados con las acciones del Creador, o sea adjetivos que se refieran a algún acto que Dios haya cometido y se lo haya relacionado (a veces exclusivamente) a Él. Como por ejemplo: “Creador” (Jaleq), “Sustentador” (Razeq).
Teniendo en cuenta esta introducción, en respuesta a la pregunta, diríamos que los nombres como: Enfurecido,  Vengador, Castigador, y demás, son nombres relacionados con las acciones de Dios, y no con su esencia, pues en ella no encontraremos más que luz, perfección y bondad. Que aunque quizá cueste entenderlo, son en realidad la causa y raíz de los otros adjetivos que solemos creer “negativos.”
Ahora debemos aclarar qué es lo que produce que Dios, Alabado y Exaltado Sea, se manifieste con este tipo de adjetivos. Veremos que lo que provoca la ira y enfurecimiento (y otros tantos nombres) de Dios son ciertas cualidades en un ser que no están en armonía con la belleza de los nombres de su esencia.
Cuando un ser humano llega a negar a su Creador, burlar a los Profetas por Él enviados y romper las leyes divinas, esto provoca que la ira y castigo de Dios se manifiesten, ya que aquél que se presenta ante Dios con cualidades tales como la rebeldía y oposición se encuentra con un Dios Qahhar (Todopoderoso)
He aquí un ejemplo que quizá nos permita entender este tema en profundidad: la luz. Sí, la luz, ella ilumina todo, alcanza a todas las cosas, al aire, las piedras, la tierra, lo claro, lo oscuro, todo.
Pero elementos como el aire, o los objetos claros (como el césped o las flores) tienen ciertas cualidades que hacen que esa luz se vea más bella aún, o sea, que la luz, al iluminar algo que tiene cierta capacidad para recibirla, se mostrará hermosa. En cambio el hierro, por ejemplo, con su dureza, oscuridad y resistencia, rechaza y repele a la luz, pero obviamente la luz no se deja repeler, no se deja vencer. La luz ilumina a todo y a todos, pero esa iluminación sobre un objeto como el hierro, se transforma en fuego o fuerte ardor (debido a su resistencia y no aceptación).
Nosotros, los seres humanos, que nos encontramos frente a la luz intensa e infinita de la esencia sagrada de Dios, debemos procurar tener un corazón suave y puro, que atraiga a esa luz y la vuelva aún más hermosa, y así poder beneficiarnos de ella y lograr que se manifieste con “misericordia”, cuyo efecto es el eterno paraíso.
Equipo islamoriente

¿Por qué el Islam es tan popular y por qué se expandió tan rápido que ninguna otra religión?

Submitted by admin on Mon, 01/02/2017 - 09:56

Respuesta:

Hay muchos factores que contribuyeron -y aun contribuyen- a la propagación del Islam. Entre estos tenemos los siguientes factores:

1. EL SAGRADO CORÁN

Es innegable que el Corán es un libro viviente, el cual influencia la vida de millones de personas por su belleza y estilo. La excelencia de los discursos coránicos fue y, aún es un reto.

El mismo Corán reta a sus oponentes a que traten de producir un discurso que lo supere. Es por esto que, el Corán repetidamente dice que si los oponentes llegan a producir en cualquier tiempo un discurso comparable a él, ellos podrían automáticamente refutar toda la fe islámica. El Corán ha permanecido firme, en comparación a toda la literatura árabe, desde su revelación en siglo VII. El Sagrado Corán por esto ha permanecido desde el tiempo en el que se introdujo, hasta ahora como una gran fuente de atracción para la tradición islámica.

2. LA PERSONALIDAD DEL PROFETA DEL ISLAM

Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) nació en una época brillante de la historia. Ninguna nube ha opacada su nacimiento, su existencia o su vida entre las personas. Si algún otro Profeta es considerado una parte de la historia de la religión, Muhammad es parte de ambas, de la religión y de la historia del mundo.

Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia), nació en la Meca de unos padres muy conocidos, vivió con su gente por cuarenta años antes de ser comisionado como un Profeta de Dios. Fue visto por la gente de su tierra desde su niñez hasta su madurez; reconocido por todos sus asociados como un ejemplo de honestidad e integridad. La gente nunca encontró una falta en él, por esto lo llamaban el confiable. No vivió una vida como una persona aislada, por el contrario él se relacionaba con las personas constantemente. Como negociante, Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) viajó y se relacionó con personas de diferentes estilos de vida, pero nunca fue influenciado por bajas pasiones o ambiciones mundanas. Vivió en una sociedad pagana dominada por los adoradores de ídolos, pero nunca sucumbió a sus ideas, nunca los acompañó en su fe; viviendo en ese mundo, tenía firme el propio. Fue respetado por sus enemigos y admirado por sus amigos, y ningún Profeta en la historia recibió tan espontanea obediencia de sus compañeros como lo hizo Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia).

3. LA FUERTE FE DE LOS PRIMEROS MUSULMANES

Debido a la completa honestidad e influencia de la personalidad de Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) la fe de sus compañeros en él era extraordinariamente fuerte. Pues, ellos conocían directamente todas sus enseñanzas como ejemplo de vida.

Se nos ha dicho que los seguidores de Moisés se rehusaron a entrar a Jerusalén cuando él les ordenó hacerlo, respondiendo que él y su Señor fueran a pelear con los enemigos. Se nos ha dicho que las multitudes que se reunieron alrededor de Jesús lo abandonaron cuando vino la crisis. Hasta sus discípulos lo abandonaron. Tanto así que el jefe de sus discípulos lo negó tres veces antes del amanecer, en aquella fatídica noche. Similar situación le ocurrió a la mayoría de los Profetas. Ninguno de ellos disfrutó de un aporte por parte de sus seguidores, cuando ellos enfrentaron una crisis.

Sin embargo, los compañeros de Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia), fueron diferentes. Cuando Muhammad estaba en la Meca, él y cientos de sus seguidores no tenían poder ni ninguna protección legal. Pero, ellos se mantuvieron firmes en los tiempos de crisis, y ninguno de ellos lo abandonó o hicieron a un lado su fe. Las acciones de aquellos musulmanes prueban su fe en el Islam y en el Profeta. Todos ellos predicaron el Islam y vivieron en la práctica de aquello que predicaban, dando como verdadero musulmanes a su fe un auténtico soporte, tanto en palabra como en acción.

4. LOS PRINCIPIOS DEL ISLAM FUERON UNA GRAN FUENTE DE ATRACCIÓN PORQUE ELLOS FUERON, Y SON, LÓGICOS Y CLAROS.

En el sentido estricto de la palabra, uno puede fácilmente aceptar las enseñanzas de una religión la cual declara lo siguiente: que no hay más Dios que Allah todo Poderoso quien creó todo el universo; nadie es merecedor de adoración excepto Él; Él es el único señor sin compañero, ni asociado, ni hijo; Él no ha sido engendrado ni ha engendrado, y nada se le compara; El es el Justo, Misericordioso y Poderoso; no es antropomórfico, ni es físico, su poder abarca todo el universo.

De esta forma sencilla y simple, el monoteísmo es fácilmente aceptable a la mente humana, la cual busca una explicación a la existencia del mundo. Es por esto que no se confunde la mente humana mediante la declaración que Dios es Uno y que al mismo tiempo es más de Uno. Al igual que, el Islam no representa a Dios como a un ser humano nacido de otro ser humano.

5. LOS PRINCIPIOS DEL ISLAM SON CONSISTENTES Y COHESIVOS

Los principios del Islam no se contradicen, ni buscan contradecir otros principios para establecer la verdad. Tanto el cristianismo, judaísmo y el Islam, defienden la justicia de Dios y su belleza. El Islam, sin embargo, toma estos conceptos fundamentales y los sigue completamente, al igual que muchos otros conceptos religiosos los cuales van de la mano con el concepto de Justicia. Allah es justo y bueno, no impone sobre ningún alma que realice algo que vaya más allá de sus posibilidades. El Islam nos dice también que el más Justo no hace a un individuo responsable, excepto por aquello, que hace por su propia voluntad. De manera que no hace responsable a una persona por los pecados de su padre o de sus abuelos, ya que él no tenía control sobre las acciones de sus antepasados.

El Islam nos dice también que Dios no hace responsable a una persona por lo que hizo su padre; de manera que no condenará a toda la raza humana por un pecado que fue cometido antes de la existencia de cualquier generación humana. Tal condena seria contradictoria con el concepto de justicia de Dios, que en lugar de cargar a la humanidad con el pecado original, hace que el ser humano nazca en estado de pureza y libre de cualquier pecado, permaneciendo así, hasta que cometa un pecado como adulto; tal cual lo plantea el Islam.

6.  LOS PRINCIPIOS DEL ISLAM TIENEN UNA ACTITUD POSITIVA HACIA TODOS LOS ASPECTOS DE LA VIDA HUMANA.

El Islam, a diferencia de otras religiones, subraya la importancia del aspecto espiritual y material en la vida humana. Dios, de acuerdo al Islam, no quiere que un hombre abandone sus necesidades biológicas, pues no hay un conflicto intrínseco entre nuestras responsabilidades y las necesidades de nuestro desarrollo espiritual; por el contrario los dos lados son interdependientes, se fusionan el uno con el otro en la mayoría de las actividades humanas. Un hombre que se priva sus necesidades de alimento, pasión, y refugio, difícilmente puede meditar y realizar actos devocionales, o hacer el bien para otros seres humanos. Pero, cuando tales necesidades son satisfechas el hombre puede fácilmente dirigirse hacia su señor.

Por lo tanto, el trabajo bien intencionado a satisfacer las necesidades del cuerpo debe ser una parte de nuestro deber religioso. La religión según la doctrina islámica, no tiene por objeto la supresión de los deseos biológicos, sino que tiene por objeto el cultivo de ellos, previniendo al individuo de cometer excesos y perjuicios tanto para sí mismo, como para la sociedad.

7. LOS PRINCIPIOS DEL ISLAM SON UNIVERSALES

La universalidad de las enseñanzas islámicas, se pueden demostrar en que apuntan a la práctica del discernimiento para la raza humana, y en el reconocimiento de todos los Profetas anteriores.

Desde la época de su nacimiento, el Islam ha llevado el sello de la universalidad. Esto lo direcciona hacia toda la raza humana, sin discriminación entre naciones o entre grupos étnicos. Todos los seres humanos son miembros de una gran familia. Ningún individuo o nación son elegidos, ni favoritos de Dios a causa de su nacimiento, nacionalidad o creencia en un dogma particular. La gente es igual ante la vista de Dios, todos pueden tener acceso al reino de Dios, siempre y cuando sean personas correctas.

Una verdad nunca contradice otra verdad. Por eso, el Islam proclama que solo hay una religión divina, la cual ha sido revelada en diferentes épocas, a diferentes Profetas a quienes Dios les ha ordenado transmitir su mensaje a la humanidad. Es inconcebible que el Todopoderoso revele ciertas doctrinas a un mensajero y luego revele a otro mensajero unas doctrinas diferentes, las cuales contradicen a la primera. El Todopoderoso ha revelado, sus principios celestiales, sus mandamientos y sus leyes a diferentes estados de la civilización humana de acuerdo a su capacidad de entendimiento.

Históricamente, las revelaciones siguientes son un suplemento y nunca contradicen las anteriores. Por esto, el Islam dice que es deber de cada musulmán conocer y respetar a Jesús, Moisés y a todos los verdaderos Profetas, de la misma forma que a sus enseñanzas, prueba de ello se encuentra en el sagrado Corán “Di: Creemos en Dios y en lo que se nos ha revelado, en lo que se reveló a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las tribus, en lo que Moisés, Jesús y los Profetas recibieron de su señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos y nos sometemos a Él”. Sura 2:136

Los cristianos que permanecieron en contacto con los musulmanes en los inicios del Islam, lograron observar el gran respeto que los musulmanes tenían por Jesús. Como resultado millones de ellos abrazaron el Islam, no porque ellos querían abandonar sus enseñanzas, sino porque ellos querían continuar adheridos a sus verdaderas enseñanzas las cuales están dentro de la coherencia del Islam.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri)