Respuesta:

El sagrado Corán dice que había un árbol prohibido y que el error de Adán fue comer de él. Pero el Corán no especifica la clase de árbol. Conociendo el espíritu lógico del Islam, estoy seguro que aquel no era un árbol del conocimiento, ya que el conocimiento es producto de lo aprendido y la experiencia; claramente éste no crece en los árboles. Podría no haber tenido ningún significado adjunto al árbol o de su tipo en toda la cuestión. El significado importante podría haber sido la prohibición misma, la cual Dios decretó para probar la voluntad de sus siervos Adán y Eva. Más allá, Dios de acuerdo con el sagrado Corán, ama el conocimiento; ¿cómo podría prohibirlo?

Todo el asunto del pecado original es, totalmente opuesto a la Justicia Divina. Incluso si nos olvidamos de su incompatibilidad con la justicia, no podemos concebir que el más Justo haga que una persona -un inocente o Jesús- pague por los pecados de toda la humanidad. Una vez más ¿Cómo podemos lavar un pecado menor como comer una manzana, por medio del más terrible pecado, el asesinato de una persona santa como Jesús? Un pecado puede, posiblemente ser lavado mediante una buena obra, no mediante un asesinato. Más allá, ¿Cómo podemos concebir que Dios, el más Sabio demande la sangre de su querido mensajero como precio para el perdón?

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri)




Respuesta:

El sagrado Corán ha indicado de varias formas, que el hombre es un agente libre. Este declara que el hombre es capaz de cambiar su condición.

“Al-lah no cambiará la condición de un pueblo mientras éste no cambie lo que en sí tiene”. Corán 13: 11

Un hombre que fue predestinado a tomar cierta decisión, no sería capaz de cambiarla. Cualquier cosa que haga o evite será hecha o evitada no por elección, sino por necesidad.

El sagrado Corán también ha declarado que Dios no le pide a un individuo que haga lo imposible, y no agobia a sus siervos:

“Al-lah no pide nada a nadie más allá de sus posibilidades”. Corán 2:286

Por ejemplo si un hombre está predestinado a no rezar o a cometer un asesinato y Dios le dice a que no asesine o que rece, le pondrá entonces, la más pesada de las cargas, pues se le pedirá que haga algo imposible para él. Le pedirá entonces que haga algo que está dentro de sus posibilidades porque él fue predestinado, antes de su nacimiento -asesinar o no rezar-. En consecuencia, no será capaz de cumplir con la orden de Dios.

El hecho mismo de que se le ordene rezar y se la prohíba asesinar, indica que ante los ojos de Dios los seres humanos son criaturas libres, y que todo aquello que Él les ordene hacer o no, está dentro de sus posibilidades.

El sagrado Corán ha indicado y hace énfasis en que la responsabilidad de hombre es individual frente a aquello que hace:

Quien sigue la vía recta, la sigue en provecho propio y quien se extravía se extravía en realidad en detrimento propio” Corán 39:41

“Que nadie carga con la carga ajena” Corán 53:38.

“Di. ¡Oh hombres os ha venido, de vuestro Señor, la Verdad! Quien sigue la vía recta la sigue en realidad en provecho propio, y quien se extravía, se extravía en realidad en detrimento propio”. Corán 10:108.

El concepto de la responsabilidad del individuo indica claramente que estos son agentes libres. Por otro lado, no puede ser considerado no responsable por alguna cosa que sea producida por él. La responsabilidad es inseparable de la libertad.

 

Para un musulmán el sagrado Corán es una revelación exacta. Y contiene solamente la Verdad, y todo el contenido del sagrado Corán debe ser cierto. Una verdad nunca contradice a otra verdad. Cualquier cosa que parezca una contradicción podría no ser auténtica. Esto solamente sería una contradicción aparente.

Cuando hay dos grupos de versículos coránicos aparentemente opuestos el uno del otro, estos deben ser analizados de cierta forma. Cuando un grupo tiene una indicación clara de un lado del asunto, que la indicación de otro grupo en la cual se opone al mismo asunto, el grupo más claro debe ser seguido. Así, este grupo deberá ser interpretado de una forma que no difiera con el primero. El trato debe ser obviamente necesario cuando el grupo que posee claridad, está en concordancia con la lógica del asunto – siendo el caso de los dos grupos arriba mencionados-.

Con esto en mente, podemos ser capaces de entender ambos grupos y la interpretación de uno de una forma que no estaría en desacuerdo con la primera. Podemos entender sobre la posibilidad del hombre de escoger bien de Dios. El hombre puede escoger cierto curso, pero esta capacidad es un regalo de Dios. Sin embargo, Dios es capaz de quitarle esa capacidad e interferir en su deseo. Pero, Dios no hace esto usualmente.

El segundo de los dos versículos, también, puede ser interpretado de una forma que no contradiga la libertad humana: Dios puede guiar a un individuo hacia el camino recto y guía a otro hacia el error. Pero nosotros no podemos esperar que Dios guie a uno hacia lo correcto y a otro hacia lo incorrecto, de forma aleatoria.

 Es así como puede ayudar a una persona proporcionándole una buena guía, cuando tal persona está tratando de encontrar la Verdad y desea seguirla. Como también puede guiar a una persona al error, cuando esta persona no desea aceptar la Verdad. En esta interpretación, no habrá dilema. Entonces, el primer grupo de versículos permanece sin oposición, indicando claramente la libertad del hombre.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri)




Respuesta:

Para definir el asunto de nuestra discusión, será necesario que aclaremos que esta no incluye ciertas condiciones causadas por el propio deseo del ser humano, tales como la enfermedad, la ceguera y la muerte. En esta área la ausencia del libre albedrio es obvia, nadie puede decir que el hombre tiene libre albedrio en estas condiciones, porque estas cosas no vienen por una elección del hombre. Nuestra discusión incluye solamente las áreas en las que el hombre trabaja y actúa, es decir, que parecen ser escogidas por su propia voluntad. Tenemos aquí una vieja controversia que aún parece dividir a la gente en dos campos. El campo el cual evoca al libre albedrio y el campo el cual evoca a la predestinación o al determinismo.

El Islam, como usted sabe, nos informa que Dios ha revelado ciertos mandamientos; y que va premiar a quienes los obedecen; y que va a castigar a aquellos que no cumplen con estos. Una religión la cual predica esto puede ser consistente solamente si esta evoca al libre albedrio, al menos que tal religión niegue el concepto de la Justicia Divina.

Una religión que evoque a ambas -la Justicia Divina y la predestinación- claramente se contradecirá a sí misma, específicamente cuando es declarado que Dios premia a los obedientes y penaliza a los desobedientes. Cuando las acciones o la inactivad del hombre son arregladas por Dios, el hombre estará incapacitado de cambiar su curso. No estará apto para hacer alguna cosa, cuando está predestinado para hacer algo más. Es así como el hombre sería como una máquina; ésta no es capaz por sí sola de cambiar su curso y sería ridículo decir que una máquina puede quejarse frente a cierta orden, premiarla o penalizarla. Al quitarle la libertad y todo el concepto de la religión al hombre, estaría destruido. De manera que si negamos la libertad del hombre, no habría necesidad de ninguna revelación celestial. Sería entonces fútil enviar a los Profetas a enseñar y a guiar a la humanidad. Cuando una persona esta predestinada a ser un ateo, no será un creyente, y ningún Profeta tendrá la posibilidad de cambiar su corazón. Un criminal predestinado, no será un buen ciudadano, independiente de cualquier enseñanza que pueda recibir.

La libertad humana, de hecho, subyace al concepto de la religión, y el Islam claramente evoca a la libertad humana.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri)


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