Inshallah intente poder detenerse en momentos en que está en la terminal para hacer en esos momentos los rezos del mediodia y la tarde. Los puede juntar a los dos rezos. Puede hacerlo desde el comienzo del tiempo del salat del mediodía hasta el tiempo que lleva hacer la oración antes de que se ponga el sol preferentemente. En todo ese tiempo si usted llega a la terminal donde tienen unos minutos antes de volver a salir los puede hacer. Lo mismo con el magrib e isha y el fayr. Usted no puede parar con los pasajeros, pero quizás pueda hacerlo en la terminal. Si bajo ningún aspecto puede hacer su salat a tiempo, debe intentar acomodar su trabajo para poder realizarlo ni bien pueda. Mientras tanto, si no hay más remedio, debe hacer los salat a la noche. Inshallah pida a Allah y nosotros pedimos que pueda arreglar su asunto.
Sheij Abdulkarim Paz




La diferencia entre el Islam y otras creencias en este punto, no es acerca del concepto de la Justicia Divina misma, sino acerca del concepto que contienen estas doctrinas; el Islam no subscribe a otra doctrina que contradiga el concepto de la Justicia Divina. El Islam predica y sostiene todas las doctrinas que pueden derivarse del concepto de la Justicia Divina.

Citare 3 de estos principios los cuales emanan de la creencia de la Justicia Divina:

1. Dios no le pide al ser humano que haga aquello que no puede. Veamos del Sagrado Corán:

“Al-lah no pide nada a nadie más allá de sus posibilidades. Lo que uno haya hecho redundará en su propio bien o en su propio mal. Señor ¡No castigues nuestros olvidos o nuestras faltas! Señor !No nos impongas una carga como la que impusiste a quienes nos precedieron! Señor !No nos impongas más allá de nuestras fuerzas! Y absuélvenos, perdónanos, apiádate de nosotros! ¡Tú eres nuestro Protector! ¡Auxílianos contra el pueblo infiel!”. Corán 2:286

Lo que está más allá de Sus posibilidades es imposible para ti. El Dios Justo no pide cosas imposibles.

2. Dios no hace responsable a ningún individuo sino por las acciones que están bajo su control. Nadie es responsable por las obras de otros, aunque sean sus amigos o familiares, mientras sus acciones estén bajo el control de ellos. Del sagrado Corán:

“Di: ¿Buscaré a otro diferente de Al-lah como Señor, cuando sé que es Él Señor de todas las cosas?" Nadie comete mal sino en detrimento propio. Nadie cargará con la carga ajena. Luego, volveréis a vuestro Señor y, ya os informará Él de aquello en que discrepabais”. Corán 6:164

3. Si esto es verdad, los seres humanos no pueden ser juzgados por la acciones de Adán y Eva. Decir que toda la raza humana está condenada con la herencia de las acciones impropias de Adán y Eva, es decir que miles de generaciones humanas cargarán con la responsabilidad de las acciones de éstos. Y que son condenados por Dios, debido a un error cometido antes del nacimiento de cualquier generación. Esto por supuesto va en contradicción con la Justicia Divina.

Un juez humano no condena a un hijo por el pecado de sus padres, puesto que él no lo cometió. ¿Cómo podríamos concebir que un Dios justo ponga la iniquidad de los padres sobre los hijos o los bisnietos?

Por esto, el Islam enfáticamente niega la creencia del pecado original y considera a cada ser humano puro y libre de pecados. Cada ser humano de acuerdo a las enseñanzas del Islam, nace puro y libre de pecado y continua siendo puro, hasta que cometa algún pecado siendo adulto.

Pecando en la adultez, el individuo pierde su pureza, pero una persona puede recobrar su pureza, a través del arrepentimiento sincero. Cuando una persona cambia su actitud y sinceramente no repite su pecado, es decir, obedece a Dios, el más Misericordioso lo perdonará y borrará sus pecados.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri)




Para el Islam esta suposición es errónea cuando se trata de la reli­gión que Dios le ha revelado a Sus Mensajeros. En rigor no hay “re­ligiones”, sino una única religión que es el mensaje que el Dios Único ha estado revelando a los profetas a lo largo de la historia.

La diferencia entre las religiones en lo que hace a sus fundamen­tos no proviene de su génesis ni fue introducida por sus fundado­res, sino que ha sido producto de alguno de sus seguidores por ig­norancia o búsqueda del poder. Jesús dijo no vengo a cambiar un ápice la ley de Moisés y Muhammad no habló sino lo que Dios le reveló y como dice el Sagrado Corán es confirmante de los mensajes revelados anteriormente a Jesús, a Moisés, a Abraham, a Noé y a todos los Profetas y Mensajeros (la paz sea con ellos) a lo largo de la historia y a todos los pueblos.

Decid:  “creemos en Dios y en lo que nos ha revelado, en lo que se reveló a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las tribus, en lo que Moisés, Jesús y los Profetas recibieron de Su Señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos y nos sometemos a Él”. (S. Corán: 2:136)

Las similitudes en los mensajes provienen de la única fuente que las revela, Dios Altísimo. Sería un error atribuir a las semejanzas del mensaje de Jesús con respecto a Moisés a una supuesta influencia en la persona de Jesús. Eso lo dicen las personas que no creen en la revelación del Altísimo. Pero las pruebas racionales que certifican la procedencia sobrenatural de los mensajes a Jesús y a Muhammad, como a los Profetas anteriores están más allá de toda duda.

Sheij Abdulkarim Paz


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