Respuesta:

Las fuentes de la ley islámica están restringidas en una primera instancia solo al Coran y la tradición profética, y en una segunda instancia al intelecto y el consenso de los sabio. Con esto quiero decir que La Tora no es una fuente valida en la jurisprudencia como para que islámicamente hablando nos basemos en sus enseñanzas. Además en materia legal cada religión va adaptando sus normas y leyes en base a la nueva revelación y conforme a la realidad de la sociedad, tiempo y espacio en el que es revelada. En cuanto al Islam a pesar de que existen muchas similitudes tanto en lo legal y formal como en lo referente a temas de fe y moral, sin embargo existen también muchísimas diferencias con los anteriores mensajes. Sin embargo eso no influye en el origen de todas las religiones del Libro, como lo son la judía y la cristianas, ambas religiones monoteístas y mensajes celestiales fue de una revelación que en su momento fue tan válida como lo es el Coran hoy. Ua ssalam.

Sheij Suhail Assad




Respuesta:

Taqîîah significa disimular las creencias internas y reservar su verdadera fe frente al enemigo, para prevenir algún daño material, espiritual o religioso, y cada musulmán debe considerarla como una obligación jurisprúdica, según lo que nos dicta el Sagrado Corán.

La taqîîah desde la visión del Sagrado Corán.

El Sagrado Libro tiene repetidas aleyas respecto a esta cuestión, algunas de las cuales reproducimos a continuación:

 لا يَتَّخِذِ الْمُؤْمِنُونَ الْكافِرِينَ أَوْلِياءَ مِنْ دُونِ الْمُؤْمِنِينَ وَ مَنْ يَفْعَلْ ذلِكَ فَلَيْسَ مِنَ اللَّهِ فِي شَيْ‏ءٍ إِلاَّ أَنْ تَتَّقُوا مِنْهُمْ تُقاةً

"Los Ahlî Îman –fieles– no deberán alejarse de los creyentes y tomar como amigos a los infieles, quien obre así no tendrá ninguna participación en Al.lah, a menos que estéis disimulando". (Âl 'Imrân 3:28)

Esta aleya evidencia que no es recomendable amistar con los infieles a menos que sea para disimular, que en este caso puede fingir amistad y concomitancia.

 مَنْ كَفَرَ بِاللَّهِ مِنْ بَعْدِ إِيمانِهِ إِلاَّ مَنْ أُكْرِهَ وَ قَلْبُهُ مُطْمَئِنٌّ بِالإِْيمانِ وَ لكِنْ مَنْ شَرَحَ بِالْكُفْرِ صَدْراً فَعَلَيْهِمْ غَضَبٌ مِنَ اللَّهِ وَ لَهُمْ عَذابٌ عَظِيمٌ

"Quien reniega de Dios después de haber reído, será execrado por Dios; salvo quien sea constreñido a ello con su corazón firme en la fe. Pero la indignación de Dios solo caerá sobre quienes abren sus corazones a la incredulidad y sufrirán un serio castigo". (An Nahl 16:106)

Los exegetas respecto a la ocasión de la revelación de esta aleya opinan:"Un día 'Ammâr Ibn Yâsîr, que iba acompañado de sus padres, se encontró con un grupo de los incrédulos, quienes le amenazaron diciendo que debería rehusar al Islam y aliarse a éstos. Los acompañantes de 'Ammâr confesaron su creencia monoteísta y la aceptación del mensaje del gran Profeta (BP), entonces fueron brutalmente atormentados y finalmente martirizados por los enemigos del Islam, pero 'Ammâr, contrario a sus sentimientos, disimuló y repitió las palabras que pronunciaban los incrédulos recuperando así su libertad.

Cuando se presentó ante el Mensajero de Dios, se encontraba triste y alarmado por su comportamiento. El Profeta (BP) lo tranquilizó y fue revelada entonces la aleya (arriba mencionada) a este respecto."[1]

Esta aleya y lo aludido por los exegetas, testimonia que esconder los verdaderos sentimientos para conservar la vida, proteger los bienes materiales o espirituales era practicado en el tiempo del Profeta (BP) y aceptado por el Islam.

Opinión de la Shî'ah respecto a la taqîîah.

Ya que durante toda la historia, tanto los Banî Umaîîah como los Banî 'Abbâs mantuvieron un comportamiento hostil hacia con los Shî'ah, puesto que se habían propuesto aniquilarlos[2], éstos, obedeciendo lo dictado en el Sagrado Corán, disimularon y escondieron sus verdaderas creencias, siendo así como pudieron salvar sus vidas y las vidas de otros muchos musulmanes que se encontraban en condiciones parecidas.

Es evidente que en esa presionada y despótica atmósfera, no existía otro camino para que los Shî'ah se salvasen de la terrible tormenta que les amenazaba. Entonces, si los gobernadores y sus partidarios no hubiesen acosado y enemistado con los Shî'ah, y no los hubiesen tratado con tanto sarcasmo, no hubiese existido causa alguna para que este grupo de musulmanes se viese obligado a disimular.

Por lo tanto, es necesario recordar que el disimulo no es específico de la Shî'ah, sino que también otros grupos de musulmanes, al sentirse agredidos por los enemigos del Islam (como son los Jaûariy y los gobiernos opresores, que están dispuestos a realizar cualquier acto para terminar con éstos), utilizan a la taqîîah como escudo ante éstos y esconden sus verdaderas creencias para proteger sus preciadas vidas.

Basándonos en lo dicho, si en toda la sociedad islámica existiese una afinidad en cuanto a su jurisprudencia religiosa y viviese ésta en una atmósfera de fraternidad y armonía, entonces –en una situación tal– no habría cabida para el disimulo entre los musulmanes.

Conclusión:

Por lo aquí analizado, llegamos a la siguiente conclusión:

1. Lataqîîah tiene raíces coránicasy era practicada entre los seguidores del Profeta (BP) y aceptada por éste, siendo estas prueba suficiente para su justificación y aprobación.

2. El propósito con el cual disimulaban los Shî'ah era para salvar sus vidas en esa onda de sangrientas matanzas y tórridas tormentas de opresión que los llevaba a la extinción.

3. La taqîîahno es práctica exclusiva de la Shî'ah, sino que también es ejercida por otros musulmanes.

4. Lataqîîah no se limita a un acto de precaución frente al incrédulo y mantiene ocultas las verdaderas creencias islámicas frente a los politeísta, sino que su objetivo es proteger la vida de los musulmanes en general y retener las creencias internas frente al sangriento enemigo, es obligatorio cuando éste no cuenta con las armas suficientes para defenderse, o no encuentra el momento apropiado para hacerlo.

5. En caso de que existiese fraternidad y hermandad entre todos los hombres de la sociedad islámica, no habría lugar para hacer taqîîah frente a otros.

 

[1]. Durr ul-Manzûr, escrito por Yalâlud-DinSuîûtî, t. IV, p.131, ed. Beirut.

[2]. Más información respecto a las sangrientas matanzas ocurridas en la historia del Islam por los Omeyas y los Abbasidas, recurra a las siguientes obras: Maqâtil at-Tâlibîîn, de Abul-Fary Isfahânî, Shahadâ’ ul-Fadîlah de ‘Alâmah Amînî y Ash-Shîa‘h wal-Hâkimun de Muhammad Yaûâd Mugnîîah.




Respuesta:

Antes de abordar esta pregunta, consideramos necesario recordar la opinión de los jurisprudentes religiosos:

1. Todos los grupos islámicos sostienen una opinión unánime respecto a que el día de 'Arafah es posible realizar la oración del medio día y la tarde en el tiempo especificado para la oración del medio día sin dejar un intervalo entre ambas y, del mismo modo, en Muzdalafah se permite unir la oración del ocaso con la oración de la noche.

2. Los hanafî consideran que unir la oración del medio día con la oración de la tarde, y la del ocaso con la de la noche, únicamente está permitido en 'Arafah y Muzdalafah debiéndose abstener de ello en cualquier otra ocasión.

3. Las escuelas hanbalî, mâlikî y shâfî’î respecto a esta cuestión, consienten, además de en los dos casos mencionados, en unir éstas mientras sea viajero. Algunas de estas escuelas autorizan aunar los rezos en caso de emergencia, como en caso de lluvia, o que el suplicante se encuentre enfermo, o al alcance del enemigo.[1]

4. La Shî'ahsostiene que cada una de las oraciones (la del medio día, la tarde, el ocaso y la noche) cuentan con un tiempo específico para su ejecución, y con un tiempo común en el cual está permitido unir dos oraciones:

a.– Tiempo específico para la oración del medio día:

Se inicia desde el medio día zaûâl*hasta el tiempo necesario para realizar cuatro ciclos de la oración. En este lapso únicamente puede llevar a cabo la oración del medio día.

b.– Tiempo específico para la oración de la tarde:

Es el lapso de tiempo que queda para realizar una oración de cuatro ciclos, antes del ocaso.

c.– Tiempo común entre la oración del medio día y la tarde:

Desde que termina el tiempo específico de la oración del medio día, hasta donde inicia el tiempo especifico de la oración de la tarde.

La Shî'ahopina que durante este tiempo común, puede realizar el orante la oración del medio día y la tarde sin ningún intervalo. Los Ahlî Sunnah sostienen que el tiempo para la oración del medio día se inicia desde el zaûâl, hasta que la sombra de cualquier objeto se iguale a la medida de éste, y durante este período no se autoriza realizar la oración de la tarde; aquí comienza el tiempo específico de la oración de la tarde, el cual finaliza con el ocaso, y en este curso no debe ser realizada la oración del medio día.

d.– Tiempo específico para la oración del ocaso:

Desde que se inicia el ocaso, hasta el tiempo necesario para realizar una oración de tres ciclos, lapso en el cual no debe llevarse a cabo la oración de la noche.

e.– Tiempo específico para la oración de la noche:

Tiempo suficiente para realizar una oración de cuatro ciclos antes de la media noche, en este caso únicamente se autoriza realizar esta oración.

f.– Tiempo común entre la oración del ocaso y la oración de la noche:

Desde que finaliza el tiempo específico de la oración del ocaso hasta el momento que comienza el tiempo específico de la oración de la noche.

La Shî'ahdurante este período común admite la realización de estas dos oraciones sin ningún intervalo. Los Ahlî Sunnah opinan que desde el inicio del ocaso hasta que desaparece el shafaq* en el occidente, es el tiempo específico para la oración del ocaso. En este tiempo no deberá realizar la oración de la noche; y después del shafaq hasta la media noche es el tiempo específico para realizar la oración de la noche, denegando el permiso para la realización de la oración del ocaso.

En conclusión: según lo dictaminado por la Shî'ah, desde que inicia el medio día puede ser realizada la oración del medio día (tiempo específico) y sin demora alguna iniciar la oración de la tarde (tiempo común), o dejar para el último momento la oración del medio día (tiempo común) e inmediatamente después de ésta, iniciar la oración de la tarde (tiempo específico), y en esta forma aunar dos oraciones; aunque es preferible realizar la oración del medio día después del zaûâl –desaparición de la sombra– y la oración de la tarde cuando la sombra de un objeto llega a medir lo mismo que éste, o dicho de otro modo, las dos oraciones en sus momentos específicos.

De la misma manera cuando llega la hora –especificada por la Sharî'ah– de la puesta del sol, es posible realizar la oración del ocaso (tiempo específico) y sin demora iniciar la oración de la noche (tiempo común); o demorar la oración del ocaso (tiempo común) hasta el último momento e inmediatamente iniciar la oración de la noche (en su tiempo específico) y de esta forma unir entre las dos oraciones; siendo preferible realizar la oración del ocaso en su tiempo específico y la oración de la noche cuando desaparezca por completo el tinte rojizo que se extiende en el cielo desde antes de la declinación del sol.

Esto es lo relativo a la opinión de la Shî'ah, no obstante los Ahlî Sunnah no consideran permisible de forma general unir las oraciones del medio día y la tarde o las del ocaso y la noche, en cualquier lugar y en cualquier momento. Por lo tanto el tema que ponemos a discusión es relativo a la posibilidad de aunar dos oraciones en cualquier lugar y en cualquier momento, de tal modo que las dos oraciones sean realizadas en el tiempo de una de ésta, de la misma forma que se unen la oración de 'Arafah y la de Muzdalafah.

5. Todos los musulmanes en este asunto están de acuerdo en que el Mensajero de Dios realizaba la unión de dos oraciones; dividiéndose la interpretación de esta narración en dos explicaciones:

a.– La Shî'ahasegura que de este comportamiento se deduce que inmediatamente después de realizar la oración del medio día (tiempo específico) puede iniciarse la oración de la tarde; así también, inmediatamente después de haber realizado la oración del ocaso (tiempo específico) es posible iniciar la de la noche, sin tener nada que ver con el tiempo, lugar o situación en la que se encuentre la persona, siendo autorizada la vinculación de estas en cualquier postura.

b.– Los demás sostienen que esta narración se refiere a que la oración del medio día deberá retardarse y la oración de la tarde realizarse al inicio de su tiempo, de igual manera: la oración del ocaso debe demorarse hasta el último momento y la de la noche realizarse al inicio de su tiempo.

Seguidamente, para disipar cualquier duda que hubiera a este respecto, analizaremos las narraciones existentes y, basándonos en su contenido, demostraremos que a la Shî'ahle avala la razón en cuanto a lo expuesto anteriormente:

1. Ahmad Ibn Hanbal, iniciador de la escuela hanbalî, en su Musnad narra de Yâbir Ibn Zaîd:

« أخبرنی جابر بن زيد انّه سمع ابن عبّاس يقول: صلّيت مع رسول الله صلّی الله عليه [وآله] و سلّم ثمانياً جميعاً و سبعاً جميعاً. قال قلت له يا أبا الشّعثاء اظنّه أخّر الظّهر و عجل العصر و أخّر المغرب و عجّل العشاء، قال و أنّا أظُنُّ ذلک»

"Yo escuché decir a Ibn 'Abbâs: –Realicé, al lado del Profeta Muhammad (BP) ocho ciclos de oración (refiriéndose a la oración del medio día y la tarde)y también siete ciclos (ocaso y noche). Y añade: Comenté a Abû Sha'zâ: –Creo que el Mensajero Divino retrasó la oración del medio día, y la de la tarde la realizó antes, igualmente retrasó la oración del ocaso, y la de la noche la llevó a cabo más temprano. –Yo opino lo mismo– contestó Abû Sha'zâ".[2]

De esta narración fácilmente se deduce que el Profeta (BP) aunó las oraciones del medio día y la tarde, y después las del ocaso y la noche sin intervalo entre cada una de ellas.

2. Ahmad Ibn Hanbal registra de 'Abdul.lah Ibn Shaqîq el siguiente hadîz:

« خطبنا ابن عبّاس يوماً بعد العصر حتّی غربت الشّمس و بدت النّجوم و علّق النّاس ينادونه الصّلوة و فی القوم رجلٌٌ من نبی تميم فجعل يقول: الصّلوة الصّلوة: قال فغضب قال أتعلّمنی بالسّنّة؟ شهدت رسول الله صلّی الله عليه [و آله] و سلّم جمع بين الظّهر و العصر، و المغرب و العشاء. قال عبدالله فوجدت فی نفسی من ذلک شيئاً فلقيت أبا هريرة فسألته فوافقه »

"Después de que finalizó la oración de la tarde, Ibn 'Abbâs, comenzó a conversar hasta que se puso el sol, aparecieron las estrellas y se dejó oír el llamado a la oración. Entonces se levantó un hombre de los Bani Tamîm y repitió tres veces:asSalat, asSalat, asSalat(la oración). Ibn 'Abbâs, que le había molestado la actitud de este hombre, desafiante dijo: ¿Acaso vos queréis enseñarme cuál es la sunnah del Profeta (BP)? Yo soy testigo de que Rasulil.lah vinculaba la oración del medio día, con la de la tarde y la del ocaso, con la de la noche.

'Abdul.lah narra: Este asunto creó en mí una duda, por ello un día que me encontraba con Abû Huraîrah le pregunté respecto a esto y él confirmó las palabras de Ibn 'Abbâs".[3]

En este hadîz, dos de los sahâbah 'Abdul.lah Ibn 'Abbâs y Abû Huraîrah, son testigos de que el Profeta (BP) unió el rezo del medio día con el de la tarde, y el del ocaso con el de la noche. Ibn 'Abbâs era imitador, pues, del comportamiento del Mensajero del Islam.

3. Mâlik Ibn Anas –fundador de la escuela mâlikî– en su libro Muwatta’ escribe lo siguiente:

«صلّی رسول الله الظهّر و العصر جميعاً، و المغرب و العشاء جميعاً فی غير خوفٍ و لا سفرٍ »

"El Enviado de Dios realizó su oración uniendo la del medio día con la de la tarde y la del ocaso con la de la noche, y no se encontraba de viaje ni en ninguna situación crítica".[4]

4. Mâlik Ibn Anas, narra de Ma'âdh Ibn Yabal lo siguiente:

«فکان رسول الله (ص) يجمعُ بين الظّهر و العصر، و المغرب و العِشاء >»

"El Mensajero Divino realizó la oración del medio día y la tarde sin intervalo, y la del ocaso y la noche de la misma forma".[5]

5. Mâlik Ibn Anas relata de Nâfi' y éste a su vez de 'Abdul.lah Ibn 'Umar el siguiente hadîz:

«کان رسول الله (ص) إذا عجل به السَّير يجمع بين المغرب و العشاء»

"Cuando el Profeta tenía prisa por cursar algún camino, llevaba a cabo su oración del ocaso y la noche sin intervalo".[6]

6. Mâlik Ibn Anas, de Abû Huraîrah expone:

«إن رسول الله –صلی الله عليه [وآله] و سلّم- کان يجمع بين الظّهر و العصر فی سفره الی تبوک »

"El Mensajero de Dios en el camino hacia Tabûk efectuaba su oración de la tarde inmediatamente después de la del medio día".[7]

7. Mâlik en su obra Muwatta’narra lo siguiente:

«إنّ عبدالله بن عمر کان إذا جمع الامراء بين المغرب و العشاء فی المطر جمع معهم»

"Cuando los Emires rezaban la oración colectiva –refiriéndose a la del ocaso y la noche– bajo la lluvia, las unían; al igual que 'Abdul.lah Ibn 'Umar que las realizaba sin intervalo".[8]

8. Mâlik Ibn Anas narra de 'Alî Ibn Husaîn lo siguiente:

« کانَ رسول الله – صلی الله عليه [وآله] و سلّم- إذا أراد أن يسير يومه جمع بين الظّهر و العصر و إذا أراد أن يسير ليله جمع بين المغرب و العشاء »

"Cada vez que el Enviado de Al.lah quería viajar de día, realizaba la oración del medio día e inmediatamente después la de la tarde; y cuando quería cruzar algún camino de noche, realizaba la oración del ocaso y sin demora, iniciaba la de la noche".[9]

9. Muhammad Zurqânî, en el Muwatta’, cuenta de Abî Sha'zâ lo siguiente:

« إنّ بن عباس صلّی بالبصرة الظّهر و العصر ليس بينهما شیءٌ و المغرب و العِشاء ليس بينهما شی ءٌ»

"Un día que 'Abdul.lah Ibn 'Abbâs se encontraba en Basora, ejecutó la oración de la tarde inmediatamente después de la del medio día sin dejar un intervalo entre ambas; las oraciones del ocaso y la noche las realizó de la misma manera una tras otra".[10]

10. Zurqânî cuenta de Tabarânî y éste a su vez de Ibn Mas'ûd que:

« جَمَعَ النَّبِیُ صلی الله عليه [و آله] و سلّم بين الظّهر و العصر و بين المغرب و العشاء. فقيل له فی ذلک، فقال: صنعت هذا لئلّا تحرج أمّتى »

"El Enviado de Al.lah, realizó juntas tanto la oración del medio día y la de la tarde, como la del ocaso y la noche. Le preguntaron la causa de este comportamiento, quien contestó: –Para que no sea complicado ni embarazosopara mi comunidad".[11]

11. Muslim Ibn Hayyây cuenta de Abû Zubaîr y éste a su vez de Sa’îd Ibn Yubaîr que Ibn 'Abbâs asegura:

« صلّی رسول الله - صلی الله عليه [وآله] و سلّم- الظّهر و العصر جميعاً بالمدينة فی غير خوفٍ و لاسفرٍ »

"El Mensajero Divino, –mientras se encontraba en Medina–sin temor de nada, ni tampoco encontrarse de viaje unió la oración del medio día con la de la tarde[12]". –Ibn 'Abbâs como explicación al comportamiento del Profeta (BP) dijo que el Mensajero (BP) no quería que fuese dificultoso para su comunidad.[13]

12. Muslim en su Sahîh relata de Ibn Yubaîr y éste de Ibn 'Abbâs:

« جمع رسول الله –صلی الله عليه [و آله] و سلّم- بين الظّهر و العصر، المغرب و العشا فی المدينة، من غير خوفٍ و لا مطرٍ »

"El Mensajero de Dios, estando en Medina, cuando finalizó la oración del medio día, sin demora inició la de la tarde, e inmediatamente después de finalizar la oración del ocaso realizó la de la noche, sin que tuviese temor o estuviese lloviendo.[14]–Entonces Sa'îd Ibn Yubaîr agrega– Pregunté a Ibn 'Abbâs: –¿Por qué el Mensajero de Dios actuó así? –No quería que fuese compilado para su comunidad –me aseguró".[15]

13. Abu 'Abdul.lah Bujârî menciona esta polémica en un capítulo bajo el nombre "Bâbu ta’jîr idz–Dzuhr ilal 'Asr[16]–atrasar el rezo del medio día a la tardesiendo éste el mejor testigo para demostrar que es permisible retrasar la oracióndel medio día y sin intervalo realizar la de la tarde. Entonces Bujârî en dicho capítulo menciona el siguiente relato:

«إنّ النّبیّ - صلی الله عليه [وآله] و سلّم- صلّی بالمدينة سبعاً و ثمانياً، الظّهر و العصر، و المغرب و العِشاء.»

"El Mensajero de Dios oró en Medina siete ciclos (la oración del ocaso y la noche) y ocho ciclos (la oración del medio día y la tarde)".[17]

Esta narración confirma que no sólo puede retardarse la oración del medio día y en el tiempo común realizar ambas, sino que aquellos que verdaderamente siguen la sunnah o tradición del Profeta (BP) pueden también retrasar la oración del ocaso y llevar a cabo ambas en el tiempo común de la oración de la noche.

14. Y en otro capítulo de la obra, Bujârî dice:

« قال ابن عمر و أبو أَيّوب و ابن عبّاس رضی الله عنهم: صلّی النّبیّ صلّی الله عليه [وآله] و سلّم المغرب و العِشاء »

 "El Enviado de Al.lah unió la oración del ocaso con la de la noche, sin dejar intervalo".[18]

15. Muslim Ibn Hayyây en su Sahîhexpone:

«قال رجلٌ لابن عبّاس الصلوة فسکت ثمّ قال الصّلوة فسکت ثمّ قال الصّلوة فسکت، ثمّ قال: لا امّ لک أتعلّمنا بالصّلوة و کنّا نجمع بين الصّلاتين علی عهد رسول الله - صلی الله عليه [وآله] و سلّم-»

"Un hombre increpó a Ibn 'Abbâs: ¡As–Salat! –Éste no le respondió. Nuevamente el hombre le dijo: ¡As–Salat!, ya que Ibn 'Abbâs no tuvo reacción alguna, por tercera y cuarta vez repitió: ¡As–Salat! ¡As–Salat! –Ibn 'Abbâs enfurecido por la actitud de este hombre y le contestó: ¡Acaso quieres enseñarme cómo y cuándo debo realizar la oración? ¡Mientras que al lado del Enviado de Al.lah aunábamos dos oraciones realizando éstas en un solo tiempo?"[19]

16. Muslim cuenta:

« إنّ رسول الله - صلی الله عليه [وآله] و سلّم- جمع بين الصّلاة فی سفرة سافرها فی غزوة تبوک فجمع بين الظّهر و العصر، و المغرب و العشاء. قال سعيدٌ: فقلت لابن عبّاس: ما حمله علی ذلک؟ قال: أراد أن لا يحرج امّته »

"El Mensajero Divino en su viaje a la batalla de Tabûk realizó las oraciones del medio día y la tarde, y las del ocaso y la noche sin intervalo. Sa'îd Ibn Yubaîr preguntó a Ibn 'Abbâs acerca de la conducta del Mensajero de Dios, quién le respondió: –Quiere evitar molestias a su comunidad".[20]

17. Muslim Ibn Hayyây narra de Ma`âdh lo siguiente:

« خرجنا مع رسول الله صلی الله عليه [وآله] و سلّم فی غزوةِ تبوک فکان يصلّی الظّهر و العصر جميعاً و المغرب و العشاء جميعاً.»

"Acompañé al Enviado de Al.lah en el enfrentamiento con Tabûk, entonces nos retiramos y éste realizó la oración del medio día y la tarde sin intervalo y la oración del ocaso y la noche de la misma forma".[21]

18. Mâlik Ibn Anas ensu otra Muwatta’ relata:

« عن ابن شهاب انّه سأل سالم بن عبدالله: هل يجمع بين الظّهر و العصر فی السّفر؟ فقال: نعم لا بأس بذلک، ألم تر إلی صلاة النّاس بعرفة؟ »

"Ibn Shahâb preguntó a Sâlim Ibn 'Abdul.lah: –¿Acaso puede unirse la oración del medio día y la tarde cuando se está de viaje? –Le respondió afirmativamente y luego agregó: No hay ningún impedimento, ¿acaso no has visto como realizan la oración de 'Arafah–refiriéndose a los musulmanes cuando van a 'Arafât–?"[22]

Es necesario mencionar aquí que todos los musulmanes consideran conveniente demorar la oración del medio día para unirla con la de la tarde el día de 'Arafah en 'Arafât. Respecto a esto Sâlim Ibn 'Abdul.lah opina que tal y como los musulmanes vinculan las dos oraciones (la del medio día con la de la tarde) el día de 'Arafah, igualmente es permisible que lo realicen en otras ocasiones.

19. Muttaqî Hindî en el Kanzul 'Ummâl expone:

«قال عبدالله: جمع لنا رسول الله (ص) مقيماً غير مسافر بين الظّهر و العصر، و المغرب و العشاء. فقال رجلٌ لإبن عمر: لم تری النّبی (ص) فعل ذلک؟ قال: لأن لايحرج امّته إن جمع رجلٌ.»

"'Abdul.lahIbn 'Umar dijo: El Mensajero de Dios, sin encontrarse en situación comprometida ni de viaje, unió la oración del medio día con la de la tarde y también la del ocaso y la noche. –Entonces un hombre le preguntó a Ibn 'Umar: ¿Por qué el Mensajero de Dios actuó de esta manera? –Respondiendo éste: Para que su gente no se aflija ni apesare, cuando alguien quiere vincular dos oraciones".[23]

20. La siguiente narración fue extraída delKanzul 'Ummâl:

«عن جابر، أنّ النّبیّ - صلی الله عليه [وآله] و سلّم- جمع بين الظّهر و العصر بأذانٍ و إقامتين »

"Yâbir Ibn 'Abdul.lah afirma" El Mensajero de Dios realizó juntas la oración del medio día y la tarde, con unadhâny dos iqâmah".[24]

21. El Kanzul 'Ummâl, recuerda el siguiente hadîz:

«عن جابر أنّ رسول الله - صلی الله عليه [وآله] و سلّم- غربت له الشّمس بمکّة فجمع بينهما بسرف »

"Yubair Ibn 'Abdul.lah afirma que un día que el Mensajero de Dios se encontraba en La Meca, llegó la puesta del Sol, y cuando éste arribó a la región de Saraf* realizó juntas la oración del ocaso y la noche".[25]

22. Esta misma obra narra de Ibn 'Abbâs:

«جمع رسول الله - صلی الله عليه [وآله] و سلّم- بين الظّهر و العصر، والمغرب و العشاء بالمدينة فی غير سفرٍ و لا مطرٍ، قال: قلت لابن عبّاس: لم تراه فعل ذلک؟ قال: أراد التّوسعة علی امّته.»

"Un día el Mensajero de Dios estando en Medina, unió la oración del medio día con la de la tarde y la oración del ocaso con la de la noche sin que se encontrase de viaje ni estuviese lloviendo; –Râwî (el narrador) continúa: ¿Pregunté a Ibn 'Abbâs ¿por qué Rasulil.lah juntó las oraciones? –Me respondió: Ya que quería enseñar a su comunidad las diferentes alternativas para realizar la oración".[26]

CONCLUSIÓN:

Basándonos en las narraciones antes mencionadas, recapitularemos las causas evidentes de la validez de la interpretación del termino "aunar" desde el punto de vista Shî'ah.

1.– Unir dos oraciones en un tiempo, con objeto de facilitar y evitar dificultades a la gente.

Muchas de las narraciones, demuestran que si no vinculamos la oración del medio día con la de la tarde o la del ocaso con la de la noche, puede causar molestias o complicaciones a las actividades de los musulmanes; por ello el Profeta (BP) para crear una costumbre y facilitar la realización de la oración entre la gente, al unir dos oraciones en un tiempo declara permisible este hecho. A este respecto se refieren los hadices número diez, dieciséis, diecinueve y veintidós arriba mencionados

En caso de que estas narraciones sugieran que pueden ser unidas dos oraciones, basándonos en la opinión de los Ahlî Sunnah respecto al "último tiempo" específico, por ejemplo: realizar la oración del medio día en su último tiempo específico (o sea: momento en el que la sombra de cada objeto llegue a alcanzar la medida de éste), de tal forma que sean vinculadas estas dos, realizándolas en un tiempo determinado y limitado; es evidente que ello no causaría facilidad ni comodidad alguna, sino todo lo contrario. Mientras que el objeto de unir dos oraciones es proporcionar al orante una disposición a la oración sin gran trabajo.

Es pues evidente, que se refiere a que es posible unir dos oraciones mientras dure el tiempo común, ya sea al principio de éste o al final, y en ningún momento se refiere a que se deba demorar la primera realizándola al final de su tiempo común y se lleve a cabo la segunda al inicio de su tiempo específico.

2. Unir dos oraciones en un tiempo el día de 'Arafah; condición que manifiesta el modo de unir dos oraciones.

Todas las escuelas islámicas aceptan que puede vincularse la oración del medio día con la de la tarde en un tiempo específico el día de 'Arafah[27]. Por otra parte algunas de las narraciones antes mencionadas declaran que juntar dos oraciones como en 'Arafah en otras circunstancias, también está permitido, pudiendo ser otro día que no sea el día de 'Arafah, y otra región fuera de la región de 'Arafât. Véase el hadîz número dieciocho.

Por ello, así como el día de 'Arafah pueden ser unidas estas dos oraciones en el tiempo de la oración del medio día –opinión general de todos los musulmanes –, fuera de este día también está autorizado este acto.

3. Unión de dos oraciones durante el viaje, condición que manifiesta el modo de unir dos oraciones.

Por una parte los sabios hanbalî, mâlikî y shafî`î consienten en unir dos oraciones mientras se encuentra de viaje. Por otra parte, de las narraciones mencionadas se deduce que este parecer no es únicamente para el viajero, pudiendo cualquier persona actuar según este dictamen sin que sea necesario encontrarse de viaje, pues el Mensajero del Islam ya sea que se encontrase de viaje o residiendo en un lugar, aunaba las oraciones. Para ello véanse los hadices número tres, once, trece, diecinueve y veintidós. Basándonos en ello, tal como está autorizado (en la Shî'ah) vincular dos oraciones en un tiempo durante el viaje, así también lo está cuando se reside en forma permanente en un lugar.

4. Vinculación de dos oraciones en situaciones apremiantes, condición que manifiesta el modo de unir dos oraciones..

Muchas narraciones que se encuentran registradas en los Sahâh y Masânîd demuestran que el Mensajero de Dios (BP) y sus compañeros cercanos realizaron la oración uniendo dos de ellas en un solo tiempo (según la forma especificada por la Shî'ah): mientras llovía, temían ser atacados por el enemigo o en caso de enfermedad.

Muchos de los sabios de las diferentes escuelas islámicas, han autorizado, en algunas situaciones apremiantes, unir dos oraciones en un tiempo; mientras que basándonos en las narraciones aquí presentadas, vemos que no existe diferencia (para la unión de dos oraciones) entre una situación apremiante o fuera de ésta.

A este respecto véanse los hadices número tres, once, doce y veintidós.

5. Comportamiento de los sahâbah del Mensajero de Dios, condición que manifiesta el modo de unir dos oraciones.

En las narraciones mencionadas encontramos que muchos de los compañeros del Profeta (BP) realizaban dos oraciones en un mismo tiempo; tal es el caso de Ibn 'Abbâs quién demoró la oración del ocaso hasta que obscureció por completo y se dejaron ver las estrellas en el cielo, y aún cuando los presentes le recordaban la oración: "¡As Salât!" –Indicándole que ya había terminado su tiempo específico– Ibn 'Abbâs no les prestó atención. Finalmente realizó la oración después de un tiempo de haberse iniciado la noche y como respuesta a aquellos que se habían disgustado, argumentó: "Yo fui testigo de que el Mensajero del Islam también realizaba así su oración", siendo respaldado por Ibn Huraîrah. Como confirmación de lo anterior, véanse los hadices número: dos, siete, nueve y quince ya mencionados.

6. Conducta del Mensajero de Dios, condición que manifiesta el modo de unir las oraciones.

En el hadîz veintiuno se advierte que el Profeta (BP) cuando llegó el ocaso se encontraba aún en la Ciudad de La Meca y demoró su oración, hasta que llegó a la región de Saraf ya bien entrada la noche y llevó a cabo sus oraciones en el tiempo de la oración de la noche.

Todas las narraciones aquí mencionadas han sido extraídas de fuentes fidedignas y de los Sahâh y Masânîd de la escuela Sunnah, las cuales evidencian la autenticidad del dictamen de la Shî'ah, respecto a vincular dos oraciones: la del medio día con la de la tarde, o la del ocaso con la de la noche en un tiempo sin que sea necesario limitarse este acto a quienes se encuentren en una situación apremiante o en un lugar específico como en 'Arafât.

 

[1]. Extraído de: Al-Fiq ‘al ul Madhâhib ul A’raba‘ah, libro de la oración Al Yam‘i bain as-Salatain taqdiman wa ta’jîran.

*N.T. Zaûâl - cuando se inicia el declive del sol; aproximadamente a las 12 del medio día, según la zona y la estación del año.

*N.T. Shafaq - rojizo que aparece en el cielo simultáneo al ocaso.

[2]. Musnad, Ahmad Ibn Hanbal, t. I, p.221

[3]. Musnad, Ahmad, t. I, p. 251.

[4]. Muwatta’,Mâlik, libro de la oración, tercera ed.-Beirut año 1403, p.125, hadîz 178; Sahîh, Muslim t. II, p.101, cap. Al-Yam‘ bain as-Salâtain fil-Hadar, ed. en Beirut.

[5].Muwatta’, Mâlik, p.134, hadîz 176; Sahîh Muslim, ed. en Egipto, seg. parte, p.152.

[6].Muwatta’, Mâlik, p. 125, hadîz 177, ed. en Beirut.

[7]. Ídem, p. 124, hadîz núm. 175.

[8]. Ídem, p.125,hadîznúm. 179.

[9]. Ídem p.125, hadîz núm. 181.

[10]. Sharh Zurqânî en elMuwatta’, Mâlik, ed. en Egipto, prim.parte, cap. Al-Yam‘ bain as-Salâtaîn fil-Hadar wal Safar, p.294.

[11]. Ídem, p. 294.

[12]. Sahîh, Muslim, seg. parte, p.151, ed. en Egipto, cap. Al-Yam‘ bain as-Salâtaîn fil-Hadar.

[13]. Ídem, después del hadîz mencionado.

[14].Sahîh, Muslim, seg. parte, p.152, ed. en Egipto, cap. Al-Yam‘ bain as-Salâtaîn fil-Hadar.

[15].Ídem, después delhadîz mencionado.

[16]. Sahîh,Bujârî, prim. parte, p.110, libro de la oración, cap.Ta’jîr idz-Dzuhr ilal ‘Asr, ed. en Egipto, Amîrîîah, 1314 d.H.

[17]. Ídem.

[18]. Sahîh, Bujârî, primera parte, libro de la oración, cap. Dhik ul-‘I’shâ’, p.113, ed. en Egipto, 1314 d.H.

[19].Sahîh, Muslim, seg. parte, p.153, cap Al-Yam‘ bain as-Salâtaîn fil-Hadar.

[20]. Ídem., p.151, ed. en Egipto.

[21]. Ídem, p. 152

[22]. Muwatta’ , Mâlik, p.125, tercera ed. -Beirut, hadîz núm. 180

[23]. Kanz ul ‘Ummâl, libro de la oración cap. Ar-Râbi‘ fi Salât ul-Musâfir, bab. Yam‘, t. VIII, p.246, primera ed., Halab, 1391 d.H.

[24].Ídem., p.247

*Saraf: región que se encuentra situada a nueve millas de La Meca (nota de pie de pág. anotada después del hadîz mencionado en el Kanzul ‘Ummâl).

[25].Kanzul ‘Ummâl, libro de la oración cap. Ar-Râbi‘ fi Salât ul-Musâfir, bab. Yam‘, t. VIII, p.247, primera ed., Halab, 1391 d.H.

[26].Kanzul ‘Ummâl, libro: la oración cap. Ar-Râbi‘, bab. Yam‘, t. VIII.

[27]. Al Fiqh ‘al ul-Madhâhib ul-Araba‘ah,Al-Yam‘ bain as-Salâtaîn fil taqdîman wata’jîran.


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