¿Acaso este éxito y el rápido crecimiento del Islam fue revelado por el Profeta y pronosticado por el Corán?

Submitted by admin on Mon, 02/20/2017 - 10:55

Respuesta:

El sagrado Corán contiene diferentes profecías concernientes al futuro del Islam y de sus seguidores:

Una de estas profecías es concerniente al futuro de los musulmanes; entre tanto, garantiza a los musulmanes un futuro de libertad religiosa y promete a éstos un Estado poderoso:

“A quienes de vosotros crean y obren bien, Dios les ha prometido que ha de hacerles sucesores en la tierra, como ya había hecho con sus antecesores. Y que ha de consolidar la religión que profesaran. Y que ha de trocar su temor en seguridad. Me servirán sin asociarme nada. Quienes, después de esto, no crean, ésos serán los perversos”. Corán 24:55

Cuando la profecía fue revelada, los seguidores del Islam eran una gran minoría de los habitantes del Al-Hijaz (Península Arábiga). Esta aleya fue revelada aproximadamente, en el quinto año de la Héjira cuando los musulmanes eran pocos, amargamente provocados por los habitantes del Hijaz y el resto de la península arábiga. Ninguno de los musulmanes de aquel tiempo poseía un sentido de seguridad, ninguno podía practicar su religión libremente. No había nada que indicará que aquella odiada y atacada minoría sobreviviera, de esa forma el futuro de esta religión no era humanamente previsible. A pesar de todos estos factores, la profecía fue revelada en una forma definida como incondicional.

Mas profecías están contenidas en los siguientes fragmentos, los cuales predicen el triunfo del Islam y la derrota de sus oponentes.

“Quisieran apagar de un soplo la luz de Dios, pero Dios no desea sino que resplandezca, a inquina de los infieles”. Corán 9:32

“Él es Quien ha mandado a su Enviado con la dirección y con la religión verdadera para que, a inquina de los asociadores, prevalezca sobre toda otra religión”. Corán 9:33; 61:9 y 48:28.

El primer versículo predice que los oponentes del Islam no tendrán éxito al tratar de apagar la luz de Dios, sus ataques no impedirán su crecimiento. Dios hará que su luz, la del Islam, sea perfecta aunque sus enemigos se opongan fuertemente. Podrán discutir, pelear, asaltar, y movilizar todas sus fuerzas materiales e intelectuales, para revocar el Islam, pero todo esto no podrá extinguir su luz. Y no evitará que irradie con todo su esplendor.

Ambos versículos predicen definitiva e incondicionalmente la victoria del Islam sobre sus oponentes. Cuando esta profecía fue revelada, la pequeña comunidad islámica se defendía del politeísmo y otros elementos hostiles de la península arábiga. Después debió defenderse de los imperios persa y bizantino. Cada uno de estos poderes era incomparablemente más grande y rico que el estado islámico. Al imperio persa y bizantino, se les catalogaba como los más poderosos del mundo; por lo cual, derrotarlos a ambos sería acabar a todas las fuerzas del mundo y, seguidamente convertirse en el poder superior en el mundo. Completando así, el significado de la profecía, pero esto parecía ser imposible. Siempre esperamos la derrota de un ejército débil cuando este se ve obligado a combatir en más de un frente, contra más de un ejército poderoso. Esto se demuestra con el ejemplo del gran ejército alemán que fue derrotado dos veces en el siglo XX, solo porque peleó con aliados más fuertes en más de un flanco.

Este puede ser el evento militar más remarcable inclusive en la historia de los habitantes de Medina y Meca -cuyo número no excede más de unos pocos miles-, quienes debían defenderse ellos mismos, después de la muerte del Profeta, de los ataques de los árabes apostatas. A excepción de los musulmanes de estas dos ciudades, al menos todas las naciones árabes han apostatado tras la muerte del Profeta.

El estado islámico fue obligado, después a pelear en contra de los imperios persa y bizantino. Estos dos grandes imperios pelearon en contra de los musulmanes, simultáneamente en dos frentes diferentes. La escasa fuerza islámica fue obligada a dividirse en dos para defenderse. El resultado fue un asombroso fenómeno militar; los dos grandes poderes fueron vencidos y los persas fueron derrotados. En los siguientes cien años la vasta área que se extiende desde el océano atlántico hasta la India, permaneció bajo el gobierno islámico. Estas pobres e indefensas personas -en el tiempo de la revelación de esta profecía-, de repente se convirtieron en los más poderosos del mundo.

El Profeta, a través de la información celestial habría pronosticado este triunfo, el cual tenía lugar después de su muerte. Hablándole a Odey, hijo de Hatam (un jefe de los cristianos que se unió después a la nueva fe), el Profeta Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) le dijo lo siguiente:

“(…) Tu no te conviertes al Islam,” continuó el Profeta, “porque tu vez que somos pobres. Llegará el tiempo en que en las manos de un verdadero creyente habrá tanta riqueza que él no sabrá cómo manejarlo. Tal vez estas disuadido por ver a un pequeño número de musulmanes en comparación al número de sus enemigos. Por Dios, en muy poco tiempo, una mujer musulmana podrá hacer la peregrinación sobre su camello, sola y sin temor, desde Kadesia (en Iraq) al templo de Dios en la Meca. Tú crees, probablemente, que el poder está en manos de los incrédulos; entérate que el tiempo cuando plantemos nuestro estandarte en el castillo blanco de Babilonia no está lejos”.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri, Editorial Elhame Shargh, 2015)

la historia del Profeta Muhammad (Mahoma) nos informa que a la edad de 40 años, mientras se encontraba adorando en la montaña de Hira, la luz de Dios alumbró sobre él y este escucho la voz de la Verdad. ¿Qué reveló el mensaje de Hira a Muhammad?

Submitted by admin on Sun, 02/19/2017 - 10:55

Respuesta:

El mensaje de Hira revelo al nuevo Profeta, el Verdadero concepto de Dios: el Poder de creación, el Poder de transformar el barro en ser humano, y el Poder para hacer la materia consciente de ella misma y del mundo.

“¡Recita en el nombre de tu señor, Que creó, creó al hombre de sangre coagulada! ¡Recita! Tu señor es el Magnífico, Que enseñó el uso del cálamo, enseñó al hombre lo que no sabía”. (Corán 96: 1-5)

¿Si el Corán posee algo, además de su belleza y estilo, qué confirme que es una verdadera revelación divina y que Muhammad (Mahoma) es su Profeta?

Submitted by admin on Sat, 02/18/2017 - 13:18

Respuesta:

Hay en el contenido del Corán más de una predicción concerniente al futuro, y estas ya se han cumplido. El conocimiento del futuro solo es posible para Dios y es oculto al ser humano. El hombre ha avanzado mucho en la ciencia y la tecnología a tal punto de que lo que hoy vivimos, era impensado en el pasado; pero aún con todos sus avances en el conocimiento, es incapaz de ver el futuro. Las naciones más civilizadas maquinan guerras unas contra otras, pero ninguna de ellas tiene la victoria asegurada; dado que, si el conocimiento del futuro fuera posible para ellos, habrían prohibido tantas guerras, pues una nación que viera su derrota se abstendría de entrar en conflicto, dadas las consecuencias que se desencadenarían para ella.

Reconocer la imposibilidad humana para ver y prever el futuro, es algo evidente, solo necesitamos recordar nuestras campañas electorales. A pesar de toda la información la cual obtenemos a través de los medios modernos (comunicación) y los métodos científicos, ningún candidato está seguro de su victoria o derrota, hasta que los votos son contados.

Hay un sin número de información contenido en el Sagrado Corán, que trata acerca del futuro, estableciendo que éste no podría ser humanamente predicho. Pero, las predicciones presentadas en el Corán fueron cumplidas y su cumplimiento indica que es una Verdadera Revelación Divina y, que el Profeta Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) es un verdadero mensajero de Dios.

Algunas de estas profecías son acerca del futuro del propio Corán, veamos algunas:

1. “Somos nosotros Quienes hemos revelado la Amonestación y somos Nosotros sus Custodios”. Corán 15:9

Este versículo nos indica que el Corán no perecerá, ni desaparecerá de este mundo y, permanecerá por siempre.

Dicha predicción era en realidad lo opuesto a lo que los seres humanos esperaban; el Corán fue presentado por un Profeta quien no fue educado y no podía leer ni escribir. Él presentó este en el idioma de una nación analfabeta o iletrada, los árabes en la época del Profeta no tenían lectores que representaran una mayoría significativa, sumado a esto, gran parte de la nación se opuso al Profeta y a su libro, que podría esperase entonces del resto del mundo. Bajo estas circunstancias, se esperaba que este libro desapareciera y pereciera. Su oportunidad de continuar por mucho tiempo era realmente muy pequeña.

2. Analicemos lo que explican los siguientes referentes coránicos:

“Los que creen en la Amonestación cuando ésta viene a ellos… Y eso que es una Escritura excelente, completamente inaccesible a lo falso, revelación procedente de Uno que es Sabio, Loable”. Corán 41: 41-42

Este versículo muestra al mundo que el Corán no será modificado con palabras que hayan sido dichas antes del tiempo de la revelación, ni por palabras que se dirán después de la revelación; sino que será puro y continuará así para siempre. Esto, también, fue una predicción contraria a lo que los seres humanos esperaban. Un libro, presentado bajo estas circunstancias en las cuales nosotros avanzamos, no podría permanecer humanamente puro, sin modificación alguna.

No habían impresoras en la época de la revelación, ninguna maquina fue inventada muchos siglos después de Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia), y a lo largo de la historia se ha mantenido intacto, a diferencia de los otros “libros sagrados” que habían sido objeto de cambios, durante muchos siglos. Y aún así, se esperaba que el Corán no fuera la excepción.

Es así como las dos profecías se han cumplido totalmente. El cumplimiento de la primera es autoevidente: el sagrado Corán ha perecido, está vigente y permanece como un gran libro vivo. Actualmente la vida del Corán es tan rica que puede ser el libro más recitado en el mundo (leído). Cada musulmán debe rezar cinco veces al día y cada oración incluye la recitación del sagrado Corán. Cientos de millones de musulmanes hacen sus oraciones diarias, por lo cual, cientos de millones de veces el Corán es recitado.

El cumplimiento de la segunda profecía es igual de obvia. El sagrado Corán ha permanecido intacto, ninguna palabra humana se le ha insertado; incluso los críticos del Islam testifican la remarcable pureza del texto de este gran libro. Las palabras del sagrado Corán que leemos hoy, son exactamente las mismas que eran recitadas por el mismo Profeta Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) -sin sustracción o añadidura-.

3. Esta declaración no es solo un reto para la humanidad a que realice un discurso que se compare al Corán, sino que pronostica claramente que todos los intentos fallarán, y que el sagrado Corán permanecerá superior a todas las otras disertaciones árabes.

“Di: “Si los hombres y los genios se unieran para producir un Corán como éste, no podrían conseguirlo, aunque se ayudaran mutuamente”. Corán 17:88

Esta declaración no solo reta a la humanidad a componer un discurso comparable al del Corán, sino que también predice claramente que cualquier intento fallará, pues el sagrado Corán permanece superior a todos los otros discursos. En síntesis, se nos dice que el sagrado Corán no será igualado, ni en el presente ni en el futuro.

Esta declaración es una predicción en una orientación inesperada. Sabemos que el talento y las habilidades humanas están siempre desarrollándose y mejorando -esto es cierto en todo los campos-. Sin embargo, un invento científico, a pesar de ser extraordinario, siempre se espera su desarrollo y mejoramiento a través de un conocimiento y una tecnología adicional. El primer plano que se tomo de la superficie sin duda, fue asombroso, pero no puede compararse con ninguno de los planos de la actualidad.

Supongamos que el inventor del primer avión predijo que su avión no sería igualado en el futuro. Tal predicción sería muy absurda y será desmentida dentro de una década, porque esto es opuesto al curso natural. Muhammad (la Paz y la Bendición sea con él y su descendencia) recitó estas declaraciones las cuales son contrarias al curso natural; dijo estas palabras catorce siglos atrás, pero su declaración aún permanece vigente, y los eventos del mundo no pueden desaprobarlas. Por el contrario, las declaraciones ahora parecen ser más significativas que antes. Es así como entre más tiempo pasa de la profecía, mayor es su veracidad.

Hay otro punto asombroso en la profecía: retar a cierto grupo de personas en un campo que no es accesible a todo mundo, tal como un campo científico especial. Podemos concebir que un científico dotado descubra un secreto científico inaccesible para otro experto en la materia. Si este científico reclama una superioridad permanente en sus inventos, el retaría a un número ilimitado de científicos. En el caso del Corán es diferente: no hay nada especial en él; sus discursos están compuestos por palabras y oraciones que otros conocen, no solo un número limitado de expertos sino para todos los árabes parlantes. No hay ningún secreto que esté escondido para el resto de las personas. Todo es conocido, por eso no está limitado para un número de personas sino que está dirigido a todos, en todas las generaciones.

Esto será mucho más asombroso cuando nosotros recordamos que ningún secreto científico descubrimiento ha permanecido limitado. Uno de los más grandes secretos en este siglo, fue el de la bomba atómica. A pesar de su gran importancia, este no pudo ser exclusivo para el país el cual lo produjo, ya que otros países tratan de producirlo y superarlo.

Entonces, podríamos preguntarnos por qué el sagrado Corán permanece superior y está más allá de otro discurso árabe, pero además ¿Cómo el hombre pudo no aceptar el reto?

El Corán es en verdad superior, está más allá del alcance de cualquier individuo o grupo en cualquier generación (y esto significa que es un libro milagroso), o está al alcance de la gente pero, Dios milagrosamente lo protege para que los seres humanos no produzcan algo similar a él. En tal caso, la profecía ha sido cumplida, y el Corán aún permanece inigualable y puro.

(Fuente: Preguntas acerca del Islam, autor: Sheij Muhammad Yawad Chirri, Editorial Elhame Shargh, 2015)