¿Si la existencia de Dios —Magnifico y Elevado es Él— es infinita y se extiende por todo el espacio, aún antes de la creación del universo finito, cómo se creó el universo? ¿Éste fue creado dentro de los límites de la existencia de Dios? Eso no es posible. Si por el contrario, el universo se creó más allá de los límites de Su Más Sagrada Existencia, sería independiente de Él, lo cual es imposible también. ¿Puede considerarse —en Él buscamos refugio— que su existencia sea una y la misma con otros existentes? Pero esto implica la teoría blasfema del monismo. Entonces, la pregunta es: ¿Cómo creó Dios el universo sin entrar en conflicto con Su Sagrada Existencia?
Hay que hacer ciertas precisiones. Primero, se asume que la infinitud de Dios es un asunto de espacio. Hay que aclarar que antes de la creación de la materia no había espacio. Segundo, se hace una interpretación incorrecta de la infinitud de Dios al decir que Él es un cuerpo ilimitado, que su cuerpo al ser infinitamente grande no deja espacio para los demás. La Sagrada Existencia de Dios trasciende la corporalidad, la materialidad y las dimensiones materiales. De modo que el espacio y el tiempo no tienen sentido cuando se habla de Su Existencia; no tiene un interior y un exterior; Él no está dentro de nada ni es externo a nada. Estos conceptos son propiedades de la materia, de modo que las criaturas de Dios no están en Su interior, no son externas a Él, no son idénticas a Él. Él es su Creador y ellas Sus Criaturas.
Además, cuando decimos que la existencia de Dios es infinita, nuestra intención es aclarar que ésta no depende de ninguna condición previa, y al decir que Él está con Sus Criaturas, queremos significar que Su Conocimiento, poder y voluntad abarcan el cosmos, no que Él comparta el mismo espacio con ellas.
Fuente: EL ISLAM Y EL HOMBRE CONTEMPORANEO, (Conjunto de preguntas realizadas a Al-lamah Tabātabā’i); Editorial Elhame Shargh
www.islamoriente.com, Fundación Cultural Oriente