¿Qué peligros amenazan al Islam?

Submitted by admin on Tue, 01/03/2012 - 00:28

Respuesta:

La cultura neoliberal o capitalista salvaje es una verdadera ame­naza para todos los hombres de fe porque degrada al ser humano y lo aliena con respecto a su realidad espiritual. Por supuesto, existen algunos factores muy positivos con respecto al desarrollo de la tec­nología en tantas áreas, pero el ser humano como tal, sin duda, se está degradando.

Sin embargo, es muy esperanzador apreciar una creciente reac­ción y una búsqueda de una espiritualidad más profunda y más auténticamente profética en algunos grupos e individuos que saben aprovechar los conocimientos de las fuentes de sabiduría, del cono­cimiento de la historia, de la experiencia de los mayores, y pueden generar las reacciones necesarias.

El Islam tiene una mirada positiva sobre la naturaleza humana y el hombre reaccionará para superar los errores y seguir su avance hacia Dios con Su ayuda.

Nosotros vemos con esperanza el camino que se da en el seno del mundo islámico donde se aprecia una búsqueda de su propia iden­tidad y ha logrado generar un movimiento con una firme presencia en el escenario mundial, político, económico, cultural. También está operando un cambio positivo en algunos sectores de la cristiandad ortodoxa y católica. Conozco menos el mundo protestante, pero no me extrañaría que también entre ellos se esté dando una mayor aper­tura y búsqueda de comprensión hacia al otro.

Sheij Abdulkarim Paz

 

¿Qué significa la Virgen María para los fieles musulmanes?

Submitted by admin on Mon, 01/02/2012 - 23:01

Respuesta:

María es en el Islam uno de los paradigmas de perfección de la mujer y su historia adquiere tanta relevancia que la revelación coránica le ha dedicado todo un capítulo, la sura 19 que lleva su nombre.

El Profeta afirmó en un dicho famoso que cuatro son las mujeres más destacadas ante Dios: Asia, la esposa del Faraón, que cuidó a Moisés, y que era un devota creyente pese a la opresión de su espo­so y de la corrupción que la rodeaba; María, la Madre de Jesús; Jadiya, la esposa del Profeta que lo apoyó en las épocas más difíciles de adversidad, invirtiendo toda su fortuna y su propia alma por la causa de Dios; y Fátima, su hija menor, esposa del Imam Ali (P), Y madre de sus nie­tos los Imames Hasan y Husein (P).

Parte del relato referido a la categoría espiritual de María, a su misión ya la de Jesús (P), puede encontrarse en la sura o capítulo tercero, llamado la Familia de Imrán (Joaquín), versículos 33 al 59. Dice el Sagrado Corán: "He aquí que la esposa de Imrán" (Joaquín) dijo: "¡Señor mío, Te he ofrendado lo que hay en mi vientre, consagrándolo a Ti (a tu servicio y al del templo)! ¡Acéptalo de mí! ¡Por cierto que Tu eres Oyentísimo, Sapientísimo!"

Y cuando la dio a la luz dijo: " ¡Señor mío! ¡He concebido una mujer! Pero bien sabe Dios lo que había concebido y que el varón no es lo mismo que la mujer. Heme aquí que la he llamado María y la amparo en Ti, a ella y a su descendencia de Satanás el maldito" (S. Corán 3: 35-36)

La exégesis de estos versículosdel Sagrado Corán, basados en las tradiciones proféticas, nos dice que la esposa de Joaquín esperaba dar a luz a un hijo, pues había consagrado el fruto de su vientre a Dios y al servicio del templo desde antes del nacimiento. Al nacer una hija se mostró sorprendida, pues las mujeres no se dedicaban a esa función religiosa, no obstante, los signos que había recibido pre­viamente se cumplirían, ya que María tendría la envergadura espi­ritual de un profeta sin serlo.

Continúa el Sagrado Corán: "Su Señor la aceptó complaciente y la confió a Zacarías (el Profeta). Cada vez que Zacarías la visitaba en el oratorio, la encontraba provista de alimentos. Y le decía: "¡María! ¿De donde te ha venido esto?". Ella respondía: "De Dios, porque Dios agrada sin mesura a quienes Le place" (S. Corán 3: 37).

No obstante ser mujer, María fue asignada al templo y quedó bajo la protección de Zacarías al cual se eligió entre varios de la familia mediante un procedimiento descrito en el versículo 44 del tercer ca­pitulo: María era asistida por los ángeles en el templo y aparecían ante ellas frutos y comidas que no correspondían incluso a la esta­ción en la que se encontraban. Esto provocaba el asombro de Zacarías, sacerdote y profeta, por la elevada posición de María ante Su Señor. Dice el Sagrado Corán a este respecto: "Y cuando los ángeles dijeron:

"¡María! Dios te ha escogido y purificado. Te ha elegido por sobre las mu­jeres del universo". (S. Corán 3: 42).

En la sura de María se relata el episodio de la concepción y naci­miento de Jesús. Dice el Sagrado Corán: "Y recuerda en la escritura a María cuando se retiró de su familia a su hogar oriental. Y tendió un velo para ocultarse de ellos. Le enviamos nuestro espíritu y este se le presentó en una forma humana perfecta. Dijo ella: "Me refugio de ti en el compasivo, si es que eres piadoso”. "Dijo él: "Yo soy sólo el enviado de Tu Señor encargado de agraciarte con un hijo inmaculado". Ella le dijo: "¿Cómo puedo tener un hijo cuando ningún hombre me ha tocado ni soy una indecente?". Dijo: "Así será". Tu Señor dice: "Es cosa fácil para Mí a fin de hacer de él un signo para la gente y muestra de nuestra misericordia. Es cosa decidida". Más cuando le conci­bió, se retiró con él a un lugar apartado. Los dolores del parto la llevaron junto al tronco de una palmera. Dijo: "¡Ojalá hubiese muerto antes de esto, y que hubiese sido olvidada completamente!" Entonces, el niño le llamó debajo de ella diciéndole: "¡No te apenes porque tu Señor ha hecho correr un arroyo a tus pies! Y tira hacia ti el tronco de la palmera y ésta hará caer sobre ti dátiles maduros frescos. ¡Come, pues, bebe y consuélate! Y si ves a alguna persona, di: "¡Por cierto que he hecho un voto de silencio al Graciabilísimo, y hoy no hablaré con persona alguna!" Regresó a su pueblo cargándole. Y le dijeron: "¡Oh María! ¡Has hecho algo inaudito! ¡Oh her­mana de Aarón! ¡Tu padre no era mala persona ni tu madre una indecente! Entonces les indicó que interrogaran al niño, y le dijeron: "¿Cómohablare­mos a un niño que aún está en la cuna?" Entonces (el niño) les dijo: "¡Por cierto que soy el siervo de Dios, quien me ha dado la Escritura y ha hecho de mí un Profeta! Me ha bendecido donde quiera que me encuentre y me ha ordenado la oración y el diezmo mientras viva. Y que sea piadoso con mi madre. No me ha hecho soberbio ni malvado. ¡La paz sea conmigo el día en que nací, lo será el día en que muera y el día en que sea resucitado!". Tal es Jesús, el hijo de María... “(Corán 19: 16 -34).

Sheij Abdulkarim Paz