¿Que inconvenientes tienen las escuelas Malikí y Hanafí?

Submitted by admin on Mon, 12/26/2011 - 00:18

Respuesta:

Deberá evidenciarse si su interés hacia el shiísmo es sólo atracción y afecto, o cuenta con un fuerte respaldo discursivo. Si su interés es por argumentación y razonamiento se evidenciarán automáticamente las debilidades y carencias de las otras escuelas y sectas.

La diferencia principal de la shía y su superioridad por sobre las demás escuelas islámicas es en la visión y la creencia shía respecto al asunto del imamato (liderazgo) y wilâîat (tutoría) de Ahl-Bayt del Profeta Muhammad (BP). Puesto que la shía considera para el Inmaculado Imâm (P) todos los rangos del Profeta a excepción del asunto de la revelación, y al Imâm (P) lo considera como la autoridad suprema religiosa (clarificador y protector de la religión, e interpretador de las aleyas coránicas), que tiene wilâîat takwînî (supremacía existencial) y poder para dominar en los fenómenos del mundo. Es el marÿah político y el mejor líder en los asuntos sociales, ocupante del rango del arbitraje y considerada la persona más sabia, y obligatorio obedecerlo en forma absoluta . Pero por desgracia las demás escuelas islámicas, como por ejemplo la malikí o hanafí no sostienen esta creencia, y tocante a Ahl-Bayt (P) y a nuestros Inmaculados Imâmes (P) sólo se limitaron a sentir afecto hacia ellos y a aceptar su veracidad.

Mientras que la necesidad del obedecimiento completo del “Imâm y Ahl-Bayt (P)”, además de sentir afecto hacia ellos, es también de las enseñanzas aceptadas por las narraciones existente de los hermanos sunís, y esto claro está puede provocar profundos efectos en la forma del comportamiento individual y social de nosotros.

¿Qué opinan los sunitas respecto a Bilâl el etíope?

Submitted by admin on Mon, 12/26/2011 - 00:06

Respuesta:

Lo registrado en las fuentes históricas de la Escuela Suní respecto a Bilâl el gran sahâbî o compañero cercano del Profeta Muhammad (BP) es que él fue puesto en libertad por Abû Bakr, fue un creyente resistente a los martirios de los incrédulos, almuédano del Profeta (BP), uno de los luchadores por del Islam en las batallas en las que acompañaba al Profeta Muhammad (BP). Pero después del fallecimiento del Profeta (BP) dejó Medina y se dirigió a Shâms (Damasco) en donde falleció.

 

 
 

¿Las fiestas tienen alguna significación en la vida de un musulmán?

Submitted by admin on Thu, 12/29/2011 - 00:04

Respuesta:

Si, existen fiestas religiosas muy importantes como la de 'Idul Fitr, o la fiesta del final del ayuno del bendito mes de Ramadán; la fiesta 'Idul Adha o del sacrificio, donde se conmemora la prueba del sacrificio del Profeta Abraham a su primogénito Ismael (P). Tene­mos una fiesta menos conocida, pero no menos importante que es la del Gadir donde se conmemora la designación del Imam Ali (P) como .el sucesor del Profeta Muhammad por orden del Sagrado Corán: "¡Oh Mensajero de Dios!, comunica lo que Dios te ha revelado y si no lo haces, no habrás cumplido tu misión, Dios te protegerá de los hombres."

Existe un dicho de Imam Sadiq (P), el sexto sucesor del Profeta Muhammad (BPD), que dijo: "Todo día que no cometas un pecado es un día de 'Id", la palabra árabe 'Id significa retorno y se entiende que el retorno a Dios es júbilo y celebración.

Por lo tanto, el sentido de las fiestas es sagrado y no bacanal o pagano como desgraciadamente han devenido en occidente las fes­tividades religiosas como la Navidad, donde se gastan millones en compras de fuegos artificiales y en el desenfrenado consumo de al­cohol, nada más alejado de Jesús (P) que todo ese descontrol, mien­tras los seres humanos no tienen que comer. Sería mejor ayudar a los pobres y rezar en comunidad como ocurre en los países islámicos que se juntan miles y miles de personas para adorar a Dios y se rea­liza una caridad obligatoria para que los más pobres también estén de fiesta.

Sabemos que esto ocurre entre los creyentes de Occidente, pero desgraciadamente no componen la gran corriente, que maneja otros criterios que se inspiran más en el consumo y las ganancias de quie­nes lucran con la venta del alcohol, y los fuegos de artificio.

Sheij Abdulkarim Paz