¿Cuál es la diferencia en la tradición sunnita y la shiíta?

¿Cuál es la diferencia en la tradición sunnita y la shiíta?

Submitted by admin on Sat, 01/06/2018 - 08:51

Respuesta:

En cuanto a la diferencia entre la shia y la sunna es importante destacar que el Sagrado Corán exhorta muy enfáticamente a todos los musulmanes a unirse y no debilitarse: “Aferraos todos al cordel de Dios y no os separéis”. Shias y Sunnas comparten el mismo libro sa­grado, el modelo profético contenido en la sunna o tradición del Profeta (BPD), el mismo centro espiritual, La Meca, Medina y Jeru­salén. Dicha esta aclaración y dejando en claro que para un musulmán es un gran pecado y desobediencia al Corán, es decir a la Vo­luntad de Dios, ahondar las diferencias o buscar la separación, pode­mos hablar de los diferentes puntos de vista sobre algunos temas como los que guardan entre si los sabios de una misma escuela islámica, pero en el marco de una hermandad, de una cordialidad y en el reconocimiento de que aquello que nos une es infinitamente más grande y nos confiere una gran responsabilidad ante Dios.

Ahora bien, con respecto a estos puntos de vista distintos entre los shias y los sunnas podemos decir que giran en torno al liderazgo y sus características para alcanzar los objetivos comunes. Para los shiitas ese liderazgo recae por voluntad de Dios y expresa designación ­del Profeta sobre los llamados Imames (guías) que son doce, como los apóstoles, o las tribus de Banu Israel (los hijos de Israel) y que solamente ellos gozan de la suficiente capacidad moral y espiritual para liderar a la comunidad musulmana y a los hombres en general y son quienes pueden mantener la excelencia profética y la correcta interpretación coránica y la garantía del cumplimiento del conteni­do de la revelación. Ellos son los verdaderos representantes de Dios y junto a los profetas son los capacitados para este liderazgo, el pri­mero de los cuales fue Ali ibn Abi Talib (P), el primo y yerno del Profeta.

Para los sunnitas el liderazgo tras la muerte del Profeta quedó a criterio de los jefes de las grandes tribus que debían elegir al suce­sor. Luego cada sucesor fijaría el criterio para que se desarrolle esa elección hasta que la dinastía omeya tomó el poder e instituyó la monarquía, unos treinta años después del fallecimiento del Profeta. La elección del califa en esta concepción ya no era incumbencia de Dios, sino algo a dirimir entre hombres en base a su cuota de poder político.

Sheij Abdulkarim Paz

Tema

El imamato (Liderazgo)

El imamato (Liderazgo)